Medios estatales censurados por Twitter

El pasado lunes los representantes de Twitter anunciaron que prohibirán a los medios estatales publicitarse en esta red social, una medida que pudiera responder a las denuncias hechas en contra de la plataforma por hacer negocios con la agencia de noticias china Xinhua, en pleno conflicto con Hong Kong.

De acuerdo con el periodista y activista inglés, Neil Clark, la medida plantea varios desafíos, entre ellos que la red social asume que las agencias financiadas por los gobiernos sólo difunden información sesgada y aquellos medios que son privados no.

La plataforma ha asegurado que esta prohibición está relacionada con la lucha en contra de las noticias falsas y que se apoyarán para decidir qué medios son estatales y cuáles no en varias ONG como Freedom House que, por cierto, recibe financiamiento del Gobierno de Estados Unidos.

Sin embargo, para Clark este tipo de acciones evidencian el sesgo de la medida, que evidentemente busca penalizar a los medios de países que no son aliados del Ejecutivo norteamericano.

En un articulo de opinión publicado en el portal de noticias Rusia Today, Clark comparó el poder del aparato mediático de un país como Bielorrusia con el imperio levantado por el celebre Rupert Murdoch (fundador de la cadena Fox, entre otras), “quien durante los últimos treinta años más o menos ha sido implacable y descaradamente propagandístico a favor de las guerras neoconservadoras de agresión”, y cuya publicidad no se verá afectada por la prohibición de Twitter.

“Según la lógica de Twitter ser un medio controlado por el Estado es malo, pero no controlado por Murdoch. De hecho, controlado por el Estado puede ser, y con frecuencia lo es, mucho más democrático que ser controlado por una corporación gigante”, añadió Clark.

Por otra parte, el periodista asegura que esta política “tendrá un impacto perjudicial en las organizaciones de medios que en realidad son muy honestas acerca de ser propiedad del Estado, y favorecerá a aquellos que tienen una relación menos obvia con los gobiernos nacionales”.

Por Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado