Migración venezolana ha sido provechosa para Chile

Preparados, dispuestos y necesitados. Estas tres características le han otorgado a los migrantes en Chile un lugar privilegiado dentro de las estadísticas, que además señalan que contrario a lo expuesto por otros países como Colombia, el éxodo de extranjeros que ha recibido en los últimos años ha sido positivo para la economía del país latinoamericano.

Así lo expone un informe del Banco Central chileno, que asegura que “los inmigrantes son, en promedio, una población más calificada, más joven y con mayor participación laboral que la chilena”.

De acuerdo con cifras oficiales presentadas por ese país, entre diciembre de 2014 y diciembre de 2018 la población extranjera aumentó de 490 mil a más de un millón 200 mil personas, lo que implicó un aumento del 4,3 por ciento de la población de Chile y de un 6,4 % de la fuerza de trabajo.

Y es que esta nación es la que ha planteado menores impedimentos legales para que los extranjeros se inserten en el mercado laboral, precisó el informe en un capítulo especial dedicado al tema migratorio.

Fue este fenómeno el que llevó al Banco Central de Chile a revisar sus cálculos del Producto Interno Bruto (PIB) potencial (coherente con una inflación estable) y de tendencia (crecimiento de mediano plazo), ya que no estaba incorporado en las estimaciones previas (2017) y tiene consecuencias importantes en la proyección del factor trabajo y, consecuentemente, en la capacidad de crecimiento de la economía.

Destaca, además, en el informe el perfil educativo de los migrantes, con una escolaridad media que en el caso de los venezolanos es de 15,6 años y en el de los haitianos de 9,5 años, frente a un promedio de 11 años en el caso de los chilenos.

Otro punto del informe sostiene que la migración proveniente de esos países no se revertirá en un corto plazo, es decir, la mayoría de las personas que adoptaron a Chile como su nuevo hogar no tienen pensado irse pronto.

El informe compara el caso de Chile, con unos 280.000 inmigrantes venezolanos, con el de Perú, donde han llegado unos 750.000, equivalentes al 2,3 % de la población y al 3,4 % de la fuerza de trabajo.

Dicho flujo, según el texto, también fue beneficioso para Perú en donde se disminuyeron los costos salariales y potencialmente los precios de las actividades en el sector Servicios, contribuyendo a través del consumo privado “en 0,33 puntos porcentuales al aumento del PIB en 2018”.

El documento también habla de que la mayoría de los migrantes no ocupan puestos de trabajo acordes a sus competencias, por lo que sugiere que la economía local se ajuste al aumento de la oferta de trabajo y ofrezca nuevas plazas a esta población.

Por Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado