“SERÍA LA PROFUNDIZACIÓN DE UNA VISIÓN RENTISTA”

La explotación del Arco Minero no tendría un impacto significativo en la economía y los recursos que se obtendrían con su activación no es una solución a los problemas del país, ya que Venezuela está obligada a enrumbarse hacia un nuevo modelo de desarrollo que permita dejar a un lado la visión rentista. Así lo sostiene el sociólogo y doctor en Estudios del Desarrollo, Miguel Ángel Contreras, quien además considera que la decisión de explotar esta zona debe ser sometida a referéndum consultivo.

– ¿Se justifica la explotación del Arco Minero actualmente en Venezuela?

-No. Creo que hay una situación ciertamente grave de crisis económica. Necesitamos por todos los medios buscar otras formas de diversificar la economía que no pase por un tema tan delicado como lo es el Arco Minero, sabiendo que es un territorio extremadamente frágil, sabiendo que es un territorio extremadamente rico en diversidad genética y cultural, sabiendo además que es un territorio que tiene importantes reservorios de agua a nivel global.

“Estamos enfrentando problemas que tienen que ver básicamente con la necesidad de redimensionar globalmente nuestro modelo de desarrollo.”

-En caso de que el Gobierno implemente o apruebe en definitivo la explotación del Arco Minero, ¿cuál cree usted que sería el impacto económico que generaría esta actividad para el país?

-Sería una explotación para compensar un flujo decreciente de divisas, y eso impactaría muy poco la economía nacional (…) Las consecuencias que trae la entrada de importantes recursos financieros no necesariamente va a redundar en un crecimiento de nuestra economía porque nosotros estamos enfrentando problemas que tienen que ver básicamente con la necesidad de redimensionar globalmente nuestro modelo de desarrollo.

-¿Es posible la coexistencia armónica entre el Estado y la empresa privada en el aprovechamiento de esta zona?

-Yo creo que es posible tener una mirada estratégica de esta zona, y para tener una mirada estratégica, obviamente, tiene que participar tanto la empresa privada como el gobierno, es decir, una visión pública. Entonces aquí lo público tiene que ser definido en un sentido más amplio: público no solo en el sentido del gobierno, sino público en el sentido de consultar a nivel nacional sobre la necesidad de aprovechamiento de esta zona; y privado, porque también se necesita una visión estratégica de rentabilidad de lo que se vaya a explotar, pero esa discusión, que es una discusión extremadamente compleja, no se ha dado en el país.

-¿Es posible que por otra vía se pueda aprovechar el potencial del Arco Minero si se trabaja profundamente en una estrategia, si se evalúa el impacto que pueda tener?

-Creo que tendría que haber un sistema de aprovechamiento que demuestre la rentabilidad, la factibilidad y sobre todo los impactos ambientales que tendría. Además, habría que combinar ese tema con el tema de un sistema de acondicionamiento industrial, con un sistema de innovación científica y tecnológica (…) Yo creo que es muy importante que se discuta todo esto, sobre todo porque el oro, diamante y cobalto que se dan en la zona están sometidos a políticas de tráfico de materiales, es decir, a una economía delincuencial que ha funcionado en la zona desde tiempos remotos.

-¿Cuenta el país con la tecnología y el personal capacitado para emprender grandes proyectos como los que se ha planteado el Ejecutivo con el Arco Minero?

-Yo creo que se cuenta con esos recursos en la medida que involucre los sistemas de conocimiento, en la medida que involucre los datos de investigación, que se articule con la empresa privada y que se haga un debate público sobre esto, es decir, en la medida que se articulen todas estas dimensiones yo creo que es posible y factible pensar el tema del arco minero.

“Como país y como ciudadanía necesitamos y precisamos saber qué ocurre y cómo se va a hacer esa explotación.”

¿Se está violando la Constitución con esta propuesta?

-Yo creo que esta propuesta debió ser sometida a un referéndum consultivo. Creo que es una propuesta de interés nacional, creo que no puede existir una autoridad supraconstitucional y en la medida que se están dando concesiones a empresas estadounidenses, canadienses, del comercio mundial del oro, entonces, en esa misma medida, nosotros como país y como ciudadanía necesitamos y precisamos saber qué ocurre y cómo se va a hacer esa explotación.

“El Arco Minero no es una solución a los problemas del país sino que, por el contrario, sería la profundización de una visión rentista.”

-Se dice que con todos estos proyectos que está emprendiendo el Estado en el Arco Minero se estaría entregando el país a las transnacionales, ¿considera que eso sería así?

-Yo considero que, ciertamente, el Ejecutivo está sometido a tensiones importantes desde el punto de vista de la profundización de la crisis económica, y que la crisis económica tiene que ver con decisiones económicas y políticas que implican revertir la actual situación del país, pero el caso del Arco Minero no es una solución a los problemas del país sino que, por el contrario, sería la profundización de una visión rentista de la comunidad. Es decir, necesitamos exactamente vincular más el tema de la producción con el tema de la innovación y creo que ese es el gran reto que tiene el gobierno para este momento: vincular el tema de la producción con el tema de la innovación para poder enfrentar la crisis. De la forma como se está haciendo no hay razones ciertas para salir de la actual situación de crisis, por lo tanto, creo que lo fundamental sería que el Gobierno repensara todos los temas que tienen que ver con el Arco Minero.

-¿Cuál es el lugar del extractivismo en los debates sobre el desarrollo en la región?

-Yo cuestionaría el propio concepto de extractivismo porque el concepto de extractivismo es netamente la explotación de un recurso natural y su extracción para formar parte de la economía. Sin embargo, esa ha sido la característica de la economía latinoamericana y venezolana desde 1492 en adelante, es decir, nosotros vemos cómo recursos cuantiosos de minerales, forestales, agrícolas se explotan en nuestra región, por lo que considero que no es una categoría analítica que dé cuenta de la actual situación. Ahora, ¿qué es lo que está pasando?, ¿cuál es la situación?, ¿cómo contraponer esto? Yo lo contrapongo a que hacia los años 80 y los 90, como consecuencia de los programas de ajustes neoliberales, Venezuela comenzó a enfrentar un proceso de desindustrialización y ese proceso hizo que en nuestro país hubiese una reprimarización de la economía. Es decir, la economía estaba en el sector industrial y con los programas neoliberales retornó a los sectores primarios. Entonces el debate sobre el extractivismo es un debate sobre el modelo de desarrollo, y  creo que en este momento es necesario replantearnos el tema del desarrollo en función de los grandes desafíos globales que enfrentamos como nación y como región.

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-Miguel Ángel Contreras es sociólogo, doctor en Estudios del Desarrollo, escritor, profesor universitario e investigador.

María Milagro Sánchez / Supuesto Negado