¿CUÁNTO GASTAN LOS MILLONARIOS PARA RELAJARSE EN CARACAS?

La crisis no es igual para todo el mundo, pero incluso es posible que para algunos venezolanos no exista en lo absoluto, al menos en cuanto a la posibilidad de llevar una vida lujosa.

En los últimos días, y a decir verdad desde que se comenzó a hablar de crisis, varios medios han publicado trabajos que enfocan el contraste entre las condiciones de vida de ricos y pobres, haciendo énfasis en los primeros.

Quizás nada dé mejor cuenta del modo de vida de los ricos venezolanos en el contexto de crisis, y esto independientemente de su color político, que lo que pueden pagar para pasarla bien.

“El Hotel Cayena se ha convertido en un refugio para los venezolanos que pueden pagar US$ 1.000 por una botella de champaña La Grande Année de Bollinger”, nos explica uno de los trabajos referidos, publicado en el Financial Times.

Curiosamente el artículo no da la cifra de los ingresos del hotel, pero sí da el dato de la inversión que han hecho sus emprendedores propietarios: 40 millones de dólares. ¿Cuántas botellas de champaña tienen que vender para que la inversión sea productiva? ¿Cuánto gana el mesonero que sirve el espumoso licor?

Pero la nota, que lleva el título de “Los ricos en Venezuela crean su propio oasis”, nos informa también que “las ventas de automóviles de lujo están en el nivel más alto que se ha visto en años: cerca del Hotel Cayena, hay un Ferrari color rojo de 1960 a la venta por tan solo US$ 300.000”.

Se comprende que el gerente del concesionario, quien fuera entrevistado, piense que: “Para muchos, la situación en el país no es tan difícil”. De otro modo nadie podría comprar el Porsche 911 Targa que cuesta US$ 210.000.

También nos cuenta el escrito que entre los refugios en que acogen a los potentados del dinero caraqueño, sigue teniendo preferencia el Country Club, en el que la membresía cuesta 100.000 dólares.

Otros trabajos nos remiten al paladar. En restaurantes de Caracas como Budha Bar, Sotto Voce, Aprile San Pietro, Alto o Gaia, en Margarita, un plato cuesta entre 5 y 9 millones de bolívares.

También se mencionan bodegones en los que “Cada kilo de carne -importada de Manhattan- cuesta 100 dólares y hay carritos que salen con 50 kilos. También compran mayonesa de aguacate. Pasta italiana sin gluten. Sal del Mediterráneo. Anchoas ibéricas. Jamón serrano de Parma o de bellota. Bottarga italiana. Aceto balsámico espeso para rociar el helado de Venecia”.

En cuanto al entretenimiento, en un trabajo titulado “Así viven los ricos de Venezuela”, publicado en el portal revistadonjuan.com, refieren el caso de Khaled, quien habría pagado 2000 dólares para asistir al Partai Margarita Weekend, en Playa El Agua. Además, parece que durante el evento el whisky JW Blue Label se agotó, a pesar de que la botella costaba 500 dólares.

No sorprenderá que en todos los trabajos mencionados los ricos declaren que no hacen otra cosa que escapar de la terrible situación que vive Venezuela. La inseguridad, el mal gobierno, la caída de sus ingresos, todo esto los impulsa a sumergirse en “oasis” de placer.

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Por Julia Cardozo / Supuesto Negado