LAS 4 PEORES COSAS QUE PUEDEN PASAR SI SE REALIZA LA AMENAZA DE ATAQUE MILITAR DE TRUMP

Con EE.UU. al borde de una guerra nuclear con Corea del Norte y un ataque terrorista en Virginia uno creería que Trump y su gobierno tienen mejores cosas que hacer que amenazar a Venezuela con una intervención militar.

Pero Trump, que parece que “de verdaita” no es adecuado para el cargo, lo ha hecho y varios voceros han insistido en ese tópico desde el sábado, incluso sacando la vieja carta de los “vínculos con el terrorismo”. Por supuesto que en toda Latinoamérica y más allá hubo reacciones muy fuertes contra esas declaraciones que muestran que esa idea, de estársela planteando, es cuesta arriba de llevar adelante.

Sin embargo, es una posibilidad que ha sido puesta sobre la mesa y podemos preguntarnos ¿Cómo afectaría a los civiles si pasara?

Los escenarios

Venezuela vive una crisis real, no solo por la caída del precio del petróleo o el colapso del modelo rentista, sino porque, probablemente, no tengamos todavía los mecanismos de gobierno adecuados para enfrentarla. Así, la gran preocupación de la mayoría de los venezolanos es la caída de la calidad de vida (abastecimiento, servicios, etc.) la violencia, tanto política como delincuencial, y la incertidumbre ante el futuro… por eso la campaña de la oposición se ha basado en la crisis humanitaria… pero en el caso de una intervención, así sea una leve, la primera afectada es la calidad de vida, -y la vida en sí, por supuesto-.

Es difícil plantearse qué escenarios manejaría el Pentágono, de intervenir en Venezuela, sin embargo, sabemos que desde hace años la Casa Blanca ha recelado poner “botas sobre el terreno”, y las intervenciones unilaterales, y ha apostado, sobre todo, por los bombardeos, las fuerzas multilaterales y el uso de fuerzas locales (los llamados “rebeldes moderados de Siria”, que en realidad son extremistas islámicos ).

Así que más que la invasión masiva, con grandes batallones desplegados al estilo del Día D, que cierta gente de la izquierda espera –con cierta ingenuidad- que ocurra, seguramente se trataría de bombardeos sobre bases militares, desembarcos localizados de tropas, dotación de armamento a grupos dentro del país, movilización de tropas en las fronteras -si es que Colombia y Brasil se prestan a eso- y muchas de esas “black operations” que es divertido ver en el cine pero muy feo recibir en la vida real.

¿Cuál sería el efecto de todo esto? Pues es bastante predecible…

  1. Colapso de los servicios públicos

Desde el siglo XIX toda operación militar a gran escala comienza con un bombardeo. Como las bombas y misiles causan explosiones, entre más se bombardee más se afectará el abastecimiento de agua y luz eléctrica, se dañarían las vías de comunicación y destruirían las infraestructuras que quedarían devastadas por décadas. Eso fue lo que ocurrió en Irak, que fue conscientemente destruido por el pentágono dejándolo, básicamente, sin infraestructuras civiles.

Pero se puede objetar que en Venezuela es muy poco probable una invasión a gran escala seguida de una ocupación, pero es que incluso cuando el Pentágono clama que son “quirúrgicos” el bombardeo  afecta los alrededores: imaginémonos un ataque, aunque sea parcial, a Fuerte Tiuna o Fuerte Pamaracay o la Carlota… la ciudad sería convertida en zona de guerra automáticamente… incluso si, por un milagro, no hubiese daños colaterales en los edificios cercanos, imagínense el terror que pasaría la gente que vive cerca del lugar. Un problema adicional es que los servicios públicos, al colapsar, generarían un efecto cascada: si se dañan las carreteras no se puede repartir gas, pero tampoco gasolina… y si no hay gasolina ¿Cómo se reparte comida?…y como seguramente los campos petroleros del lago de Maracaibo serian ocupados y la barra del lago bloqueada nos quedaríamos sin ingresos con los que sostener al país, lo que nos lleva al…

  1. Colapso del abastecimiento

Irak sufrió un bloqueo de más de una década antes de la invasión. Como es de esperarse eso comprometió el abastecimiento de alimentos y la ONU habilitó un programa de petróleo por comida que, con la invasión, colapsó causando una crisis alimentaria.

Lo mismo ocurrió en Siria años después.

Si la “simple” amenaza de guarimbas y trancazos impide la circulación de gandolas, imagínense cómo sería el abastecimiento en medio de bombardeos o combates: el abastecimiento se haría aún más irregular, incluido el de gasolina y gas, creando una situación de verdadera penuria. En algunas zonas, donde se concentrarían los combates, esta situación haría imposible que entrara comida y medicinas.

  1. Batallas Urbanas

En general es regla que lo que es muy divertido en un videojuego es bastante horrible en la vida real. Un ejemplo son las balaceras que en ciertas partes de las ciudades son conocidas desde hace más de veinte años: esas batallas urbanas son un problema que hasta ahora no ha sido adecuadamente resuelto y se pondrían todavía peor, pues además de las fuerzas extranjeras seguramente se movilizarían y serían armados grupos irregulares locales o de otras partes de América Latina.  

Imaginemos que en este país, que ya tiene muchos grupos armados y armas de guerra, empezaran a circular más armas y a ocurrir más combates, ya no solo en la periferia de las ciudades, sino en cualquier parte… ya son bastante malas las balaceras con armamento automático en los barrios, ahora imagínate que entran en juego artillería liviana y pesada, lanzacohetes, vehículos artillados… granadas…

  1. Bombardeos

Desde la Segunda Guerra Mundial el bombardeo aéreo es la base de todo ataque militar, y en las guerras de nuestros tiempos que suelen ser entre potencias militares y países pequeños, estos le permiten al atacante hacer daño tanto material como psicológico con poco riesgo de sufrir bajas, en nuestro caso la forma más importante de intervención militar seguramente sería el ataque aéreo con drones y algunos con pilotos tripulados, muchos en las costas y cerca de bases militares buscando quitarle capacidad operativa a las FF.AA.

El bombardeo no solo trata de destruir al enemigo sino su infraestructura y su moral, Israel destruyó Gaza y el Líbano de arriba abajo para acabar con Hamas y Hezbollah respectivamente. Los EE.UU. pretenden ser más “civilizados” y hablan del “bombardeo quirúrgico”, que realmente no existe porque las explosiones no distinguen entre buenos ni malos o chavistas y opositores. En la guerra moderna las fuerzas combatientes están mezclados con los no-combatientes, y el escenario no es ya “el campo de Carabobo”, sino ese paisaje artificial de la ciudad en la que vivimos todos entremezclados… y por eso no hay bombardeos buenos: los de Putin mataron civiles y los de Trump mataron civiles.

Un ejemplo muy reciente del llamado “daño colateral” fue cuando los EE.UU. bombardearon la sede de Médicos Sin Fronteras en Afganistán. Como el bombardeo causa tanto daño y expone tan poco al atacante, el siguiente paso fue el uso de drones, que fueron el caballito de batalla de la doctrina Obama, pero pronto hubo un enorme escándalo porque los atentados con drones -que no eran sino medios para una política de asesinatos en territorio extranjero- aun con su supuesta exactitud causaron importantes daños colaterales: a la  hora de matar a alguien el dron también detonaba a su familia, los vecinos, el que iba a pasando

Todo esto es muy malo y crearía una verdadera crisis humanitaria como la que, supuestamente, se trata de prevenir… la parte buena es que probablemente es más una amenaza o forma de presión que una intención clara, y que si lo es no es tan sencillo que lo logren (nadie dentro o fuera del continente quiere ver repetirse el desastre de Irak, Siria y Libia), e incluso, bien puede ser que Trump se vea arrastrado a algo más grave en Corea del Norte o, simplemente, sufra un impeachment (parece que en el Senado ya hay suficientes votos para sacarlo) cosa que, en este punto, verdaderamente parece más probable que una invasión de los EE.UU. a Venezuela y ciertamente  mucho mejor para el mundo…

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Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado