Pérdidas por sanciones equivalen a 26 años de comida y medicinas

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Las agresiones económicas contra Venezuela desde el año 2013 (ataque a la moneda, hiperinflación inducida, sanciones y bloqueo financiero y comercial) han pasado recientemente de encubiertas a descaradas, abiertas y formales.

Según el texto remitido de Fundalatin a la Comisión Técnica enviada a Venezuela por la alta comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y publicado por el portal de investigación 15yúltimo, las pérdidas ocasionadas por las medidas coercitivas unilaterales impuestas por EE.UU. ascienden a 114.302 millones de dólares.

Esto equivale a la importación de medicamentos y alimentos para abastecer a los 30 millones de venezolanos ¡durante 26 años!

La profesora Pascualina Curcio, redactora del informe, señala que en el año 2004 (en el que no se registró escasez de comida) la importación, incluyendo la materia prima para la producción, fue de US$ 2.160 millones (según cifras del INE).

En el caso de los medicamentos, la importación ascendió a US$ 2.259 millones.

Es decir, con “solo” US$ 4.300 millones al año se cubren las importaciones y se abastece de insumos, materias primas y productos finales para alimentos y medicamentos a toda la población.

Las pérdidas que hasta la fecha han ocasionado las sanciones, el bloqueo y el ataque a la moneda coinciden con la inversión en salud para 10 años.

Según el estudio, 92.852 millones de dólares corresponden a lo que Venezuela ha dejado de producir como consecuencia del ataque a la moneda (que además de inducir la inflación, también contrae los niveles de producción nacional).

A pesar de lo escandaloso de las cifras (difíciles de digerir para mortales sin formación económica) se trata de estimaciones conservadoras. No incluyen, por ejemplo, las pérdidas ocasionadas por la descomposición de alimentos o medicamentos retenidos más del tiempo previsto en los buques, o el costo adicional de transporte y trámites administrativos ocasionados por la necesidad de realizar triangulaciones en las compras, para evitar sanciones a empresas o países por parte de EE.UU.

Todos somos víctimas

Estas agresiones afectan de manera masiva y sistemática a toda la población venezolana, sin excepciones.

Cada número aquí presentado corresponde al rostro de una mujer, un hombre, una niña y un niño venezolano. Se trata del impacto que estas agresiones económicas tienen sobre la garantía de los derechos humanos de cada habitante.

No es un dato menor que Alfred de Zayas, experto de la ONU, tras su visita a Venezuela en noviembre de 2017 elaboró un informe en el cual afirmó que la solución de la crisis venezolana radica en las negociaciones de buena fe entre el Gobierno y la oposición, el fin de la guerra económica y el levantamiento de las sanciones.

Además, sugirió a los Estados Partes en el Estatuto de Roma “reconocer los crímenes geopolíticos (entre estos las medidas coercitivas unilaterales y las manipulaciones monetarias que inducen hiperinflación) como crímenes de lesa humanidad en virtud del artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional” por cometerse como parte de un ataque generalizado y sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

¿Qué hacer?

Los venezolanos requerimos que cesen las agresiones inmediatamente, que se levanten las sanciones y el bloqueo, y que detengan el ataque a nuestra moneda.

La autora del informe insiste en su llamado al Gobierno nacional para trascender la mera denuncia mediática de las medidas y la guerra económica, y hacer uso de los mecanismos existentes en las instancias internacionales para combatirlas en el terreno legal.

Por Edgard Ramírez Ramírez/ Supuesto Negado