SEIS CLAVES SOBRE POBREZA Y DESIGUALDAD EN AMÉRICA LATINA

Pobreza extrema e indigencia dejaron de ser comunes en la última década en Venezuela, pero no en la región.


Antes del colonialismo, lo que hoy llamamos América Latina era una región en general próspera y altamente poblada. En el período colonial pasaron a ser países dependientes de la extracción de materias primas por una mano de obra muy barata -peones, esclavos, etc.- de la que desciende la mayor parte de la población. Por esa, y otras razones, América Latina heredó una enorme masa de pobreza que ha disminuido pero no termina de desaparecer. He a aquí algunas claves de la situación actual. 

1. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el año 2015 había 175 millones de pobres en América Latina, es decir, casi 30% de los 612 millones de latinoamericanos. De 12,4%, 75 millones de personas estarían en la indigencia.

2. Los países con más pobres están en centroamérica, a saber: 1. Honduras – 67.4%, 2. Nicaragua – 58.3%, 3. Guatemala – 54.8%, 4. Paraguay – 49.6%, 5. El Salvador – 46.6%.

3. Los países más desiguales, según el coeficiente de Gini (en el que 0 es perfecta igualdad de ingreso y 1 es completa desigualdad), son: con 53,7 Honduras; 53,5 Colombia; 52,9 Brasil, 52,4 Guatemala, 51,7 Panamá y 50,5 Chile.

4. Los períodos de neoliberalismo, en que los países disfrutan de crecimiento económico pero haciendo crecer también la pobreza, demuestran lo falaz de la idea de que la “mejor política social es una política económica”. Por ejemplo, según la Cepal, en Argentina la tasa de pobreza entre 1999 y el 2002 pasó de 19,7% a 41,5% de la población y la de indigencia de  4,8% a 18,6%.

5. Sin embargo, lo ocurrido en la década parece demostrar que una política de redistribución por sí sola tampoco basta para terminar con la pobreza: en varios países de sudamérica, incluida Venezuela, se aplicaron políticas redistributivas y se aumentó el gasto social haciéndola retroceder pero no desaparecer, y en cuanto los Estados empezaron a recibir menos ingresos los avances comenzaron a revertirse: según la Cepal, el número de pobres pasó de 2 millones existentes en 2013 y 2014, a 7 millones entre 2014 y 2015: atada a las subidas y bajadas de las materias primas, la lucha contra la pobreza parece solo tener avances coyunturales.

6. La pobreza no es solo falta de recursos sino poca calidad de vida: ciudades derruidas, malos servicios públicos, violencia urbana, educación cara o de mala calidad y transporte público deficiente parecen consolidar la pobreza. Romper con el extractivismo -es decir, la dependencia de las materias primas- y revalorizar la calidad de vida en las ciudades, pueblos y barrios parece ser la clave para hacer retroceder a la pobreza en el largo plazo.