Políticos prófugos usan embajadas como refugios

A pesar de que Leopoldo López se fugó –tenía medida domiciliaria de privación de libertad–acompañó al diputado autoproclamado, Juan Guaidó, en su llamado insurreccional, se desplazó a la embajada de Chile y posteriormente a la de España, sin mayor problema.

Hace más de un año, otro dirigente de Voluntad Popular (VP), Freddy Guevara, también evadió la justicia criolla y se ocultó en la embajada chilena.

¿Por qué los políticos prófugos de la derecha se mueven con tanta facilidad en el Este de Caracas?  ¿Es legal que usen las sedes diplomáticas como cuarteles y refugios?

El Este de Caracas –históricamente el sitio de los urbanismos más exclusivos– concentra en sus municipios Baruta, El Hatillo y Chacao a la mayoría de embajadas presentes en nuestro país. Como es apenas lógico, la gran mayoría de los habitantes y autoridades de esta zona son antichavistas.

Estas dos características hacen que hoy más que nunca la “República del Este” sea el escenario natural del desempeño político de la derecha local.

Así como antes un grupo de intelectuales criollos se apoderó en los setenta de un sector de bares de Sabana Grande con el patrocinio de ministros banqueros, ahora una generación de políticos líderes de los nuevos partidos de derecha juegan a la desestabilización y al golpe de Estado desde el Este, aupados por el Gobierno norteamericano y sus adláteres regionales.

A pesar del endemoniado tráfico caraqueño, las embajadas de los principales países antichavistas en Caracas están muy cerca, y se puede ir de una a otra en pocos minutos. Por ejemplo, de la embajada de Chile a la de España se llega en unos ocho minutos (2,4 km).

Con unos 50 países reconociendo al autoproclamado, no resulta tan difícil encontrar un Estado que quiera albergar a alguno de sus colaboradores, copartidarios o posiblemente a él mismo.

Aunque la cifra es alta, no hay que perder de vista que es apenas el 30% del total de países miembros de la ONU.

Amistades peligrosas

No es lícito conceder asilo a personas que al tiempo de solicitarlo se encuentren inculpadas o procesadas ante tribunales ordinarios competentes y por delitos comunes, sin haber cumplido las penas respectivas, salvo que los hechos que motivan la solicitud de asilo revistan claramente carácter político. 

La decisión del Gobierno chileno se ancla en esta última aseveración. Por eso acogió a Freddy Guevara a pesar de sus delitos de asociación, instigación pública continuada, y uso de adolescentes para delinquir.

También España obvió los delitos de Leopoldo López, declarado culpable en 2015 por instigación pública, asociación para delinquir, y ocasionar daños e incendio durante los hechos de violencia en 2014.

De hecho, la participación reciente de las embajadas en la política local ha sido reiterada. Recordemos que los embajadores de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Perú, Ecuador, Estados Unidos, Alemania, España, Francia, Países Bajos, Portugal y Rumanía fueron a “recibir” a Guaidó luego del intento frustrado de ingresar un cargamento ilegal el 23 de enero desde Colombia.

La presencia de los diplomáticos respondía a la posibilidad de que las autoridades locales intentaran detener al diputado por su prohibición de salida del país. En tal caso, ellos actuarían como “escudo” y denunciarían por todos los medios la acción.

Como era de esperarse, la presencia de dichos funcionarios extranjeros en Maiquetía generó el rechazo oficial de Miraflores.

Es importante observar que no existe contra Guaidó –o al menos no ha trascendido que exista– una orden de aprehensión, a pesar de que el fiscal general aseguró que hay razones para encarcelar a Juan Guaidó: “Las estamos investigando, pero no se pueden decir las acciones previstas en los términos y tiempos del desarrollo de la investigación”.

Recordemos que Tarek William Saab solicitó al Tribunal Supremo de Justicia la autorización para dar inicio a una investigación penal contra Guaidó por delitos graves que atentan contra el orden constitucional. Su solicitud fue acompañada de la demanda de medidas cautelares que permitieran que la investigación avanzara y dirimiera la situación en un eventual proceso penal.

Presidente del Este y de los medios

Por ahora, la oposición venezolana mantiene sus bastiones en el Este de la ciudad capital y también en otras zonas acomodadas en las regiones.

A pesar de que la crisis multifactorial ha impactado negativamente el nivel de apoyo gubernamental en las bases populares, aún la derecha no logra “subir cerro” y afianzar su discurso insurreccional.

Guaidó es fuerte en el Este y en el discurso de la mediática hegemónica. Más allá, posee muy poco peso específico, a pesar del esfuerzo “capital” que le pone Washington.

Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado