¿POR QUÉ FALLAN LAS INSURRECCIONES ARMADAS EN VENEZUELA?

La semana pasada el país fue sorprendido con la notica de un “alzamiento” armado en el Fuerte Pamaracay, el cual resultó ser más bien un ataque al cuartel para robar armas. Esto fue semanas después de que un piloto de helicóptero del CICPC hiciera un llamado a la insurrección también infructuoso.

Estos son los primeros intentos de alzamiento militar desde 2002 –sin contar las supuestas rebeliones civiles que son otro tema-, pero que han fallado miserablemente. La cosa es que estos no son casos aislados: el golpe de abril falló a pesar de triunfar inicialmente, también los dos golpes del MBR-200 en los años noventa y los de los militares de izquierda en los sesenta… ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que en Venezuela los golpes de Estado son inefectivos? ¿Será que este país con tanta violencia urbana rechaza la violencia política? ¿O es otra cosa?

Venezuela Heroica

Entre 1811, cuando se declaró la Independencia, y 1902, cuando terminó la llamada “Revolución Restauradora”, Venezuela fue una sociedad extremadamente belicosa en que los gobernantes usualmente llegaban al poder por la fuerza o tenían que usarla para mantenerse. De hecho nuestros presidentes solían ser guerreros en el más estricto sentido del término. El mejor ejemplo es José Antonio Páez que ascendió entre las filas patriotas “repartiendo sangre y gritos” como dice la canción, no solo comandando batallas sino participando directamente en ellas. Las hazañas guerreras de Páez eran tan inverosímiles que el general Falcón al oírlas durante la firma del Tratado de Coche dijo que estaba “oyendo la Ilíada de los labios de Aquiles”.

Y así era la lucha por el poder en Venezuela, a plomo y lanza, movilizando montoneras de hombres decididos que, sin embargo, recorrían un país despoblado, enfermo y pobre, lleno de niños desnutridos y gente palúdica. El costo de ser heroica era muy grande para Venezuela en la era del caudillismo en que la vía para llegar al poder político era, en general, el alzamiento militar. Eso terminó en el siglo XX: la Batalla de La Victoria entre el 12 de octubre y el 2 de noviembre de 1902 fue el hecho de armas más grande de nuestra historia, en ella combatieron más de 20.000 hombres y Cipriano Castro se impuso sobre los últimos caudillos, en julio del año siguiente Juan Vicente Gómez, junto a su hermano Eustoquio, los remataba en la Batalla de Ciudad Bolívar.

Y desde entonces, no hubo guerras civiles en Venezuela y hasta 1945 todos los alzamientos armados fallaron. De hecho, Venezuela no solo es de los países con menos golpes de Estado del continente, sino que los golpes e insurrecciones, en general, fallan.

6 a 3

Entre 1945 y 1992 no hubo más de 9 golpes de Estado, de esos solo 3 fueron exitosos (el dado contra Medina, el dado contra Gallegos y el que derrocó a Perez Jiménez), de hecho todos los posteriores a enero de 1958 han fracasado: el de Castro León, el Barcelonazo, el Carupanazo, el Porteñazo, el 4-F y el 27-N, todos fallaron. El único golpe del siglo XXI falló en abril de 2002, al igual que las dos “rebeliones” civiles de 2014 y 2107.

Parece que hay un patrón, ¿cierto?

Hay gente que se conforma con poco y dirá que el pueblo venezolano maduró y rechaza la violencia, pero esa es una banalidad. Venezuela es un país violento y el siglo XX estuvo lleno de violencia política… En Venezuela no hay ninguna fuerza que pueda competir en poder de fuego contra la FANB y por tanto alzamientos que no la involucren no funcionan ni funcionarán (por eso todas las versiones de la salida están condenadas al fracaso). Pero los alzamientos militares en Venezuela parecen difíciles de llevar a buen puerto, eso ha sido algo constante en la IV República y lo es en la V, aunque debido a políticas completamente distintas:

-En la IV los militares, aunque recibiendo grandes privilegios, fueron alejados de la política, la extrema derecha perdió su influencia tras la caída de Perez Jiménez y la izquierda fue purgada tras el Porteñazo y la lucha contra la guerrilla. Los militares fueron convencidos de apartarse del debate político y eso funcionó mientras la Fuerza Armada estuvo despolitizada o aceptaba la política de adecos y copeyanos; pero cuando en 1983 emergió un nuevo movimiento político dentro de la FANB ya esa estrategia no sirvió. Los golpes de 1992 no tuvieron suficiente fuerza para derrocar al gobierno, pero sí transformaron a la fuerza armada internamente, por eso, tras la victoria de Hugo Chávez en 1988, lo aceptaron con naturalidad como su líder.

-Al inicio de la V los militares puntofijistas eran la minoría, por eso–y por graves errores políticos- el golpe no pudo sostenerse en el tiempo. Los militares simplemente no lo aceptaban. Pero en este caso de la V República, la estrategia fue la opuesta: en vez de conducir a los militares a posiciones neutrales y estimularlos a rechazar la política se construyó una hegemonía política dentro de la Fuerza Armada, y se estableció un mecanismo de gobierno cívico-militar que hasta el día de hoy hace más difícil dividirla.

Evidentemente eso no es todo: los militares venezolanos parecen desconfiar de las conspiraciones y, como en todas partes del mundo, el diseño institucional de las fuerzas armadas hace difícil que prosperen.

El efecto Chávez

La insurrección del 4-F falló en lo militar y fue un triunfo rotundo en lo político, la del 12 de abril fue lo contrario. Eso enseña mucho sobre Venezuela. En el primer caso Hugo Chávez al ser presentado ante las cámaras realizó lo que los gringos llaman un mass media act cuando dijo “por ahora”, y afectó profundamente a millones de personas que vestían a su hijo de paracaidista en el carnaval siguiente… la gente se dio cuenta, de súbito, que era chavista.

La idea bolivariana empezó a rodar por las calles y eventualmente germinó en el año 1998 cuando se reveló la inmensa popularidad que Hugo Chávez había adquirido en unos pocos meses. Obviamente esos cambios en el mundo civil correspondían a otros en el militar.

El golpe de abril, aunque con un gran apoyo en las clases medias, fue simplemente una situación táctica creada en un momento determinado: el palacio fue cercado y el presidente capturado, pero como era solo una situación aislada fue revertida con mucha facilidad. Como detrás del golpe de abril no había realmente ideas o símbolos, lo que la gente descubrió fue que no quería a la oposición en el poder.

Desde entonces se ha tratado de crear, desde la oposición, símbolos, imágenes e ideas que arrastren a la gente. La “resistencia” es un ejemplo de ello, pero que ha fracasado por muchas razones siendo la principal su carácter violento y la incapacidad de producir esperanza y expectativas en las grandes mayorías… Es que la batalla, en estos tiempos, se gana primero en el alma y la inteligencia de la gente, luego en las calles o las urnas.

Los videos recientes de Óscar Pérez buscan, evidentemente, replicar el efecto Chávez: fotogénico, con ínfulas de héroe y con un discurso cuidadosamente diseñado; Pérez es un claro candidato para ese trabajo, probablemente buscando crear las condiciones para un alzamiento en el corto o mediano plazo. Pero Óscar Pérez hasta ahora no ha logrado que le tomen en serio y la aventura del fuerte Paramacay salió muy mal, con lo que parece que los partidarios de la insurrección tienen las de perder en los cuarteles y fuera de ellos.

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Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado