¡Las prestaciones han muerto! ni cuando Caldera fueron tan risibles sus montos

“Trabajé 9 años en la Administración Pública y me liquidaron, hace un mes, con 260 mil bolívares”, es el testimonio de Merly, una mujer de 56 años que pasó recientemente al retiro después de dedicar sus últimos años profesionales al servicio del Estadoal recordar sus prestaciones sociales.

Y esta realidad se repite todos los días, en todo el país. El motivo no es otro que la hiperinflación que golpea en el rostro al venezolano asalariado con bolívares, no el sistema de cálculo establecido en la Ley Orgánica del Trabajo de las trabajadores.

Para la especialista en gerencia de Recursos Humanos, Carolina García, quien labora en un ente público que, por reserva pidió que no reveláramos, los mecanismos de ley son sumamente justos, algo que no puede decirse de la inflación “que se comen las prestaciones sociales” de cualquier trabajador.

“Cuando te digo que se comen las liquidaciones es literal y te explico por qué. Por ley, yo tengo liquidar al trabajador con el último salario devengado, y éste siempre, siempre será superior a lo ahorrado durante todos los años de servicio de un trabajador. Esto pasa porque los aumentos son muchos, y muy recurrentes”, más de lo que eran hace un par de años, cuando estos empleados ingresaron a nómina.

García relata, por ejemplo, que tuvo casos de personas que renunciaron un mes antes de la Reconversión Monetaria de agosto de 2018, y que, de 20 millones que esperaban recibir, cobraron 200.

“Cuando le entregabas el cheque a una persona que esperaba recibir millones y tienes que explicarle que no es así, es muy difícil”, detalló.

Entonces tenemos a trabajadores, que así hayan pasado mucho tiempo en un puesto, no necesariamente se traduce en una buena liquidación, porque por ley, el patrono abona, cada tres meses, quince días a las prestaciones (que se supone que debe ser una especie de fondo de ahorro) con el que esté vigente en ese momento y con los constantes cambios que van de la mano de la devaluación súper acelerada del bolívar, hacen que este dinero en poco tiempo no valga nada.

“Hace unos años, tus prestaciones sociales podían servir para comprarte una casa, o remodelarla, hacer el baño, comprar un carro. Hace unos 10 años, el trabajador sabía, que si retiraba una porción de sus prestaciones podía reinvertirla”, comentó.

A veces también influye que el empleador entra en mora en el pago del dinero que el trabajador tiene en el banco, y que debería generarle intereses mensuales. “Si no pagan enero, febrero y marzo, el monto que el trabajador debería estar ‘inflando’ en el banco con sus intereses, no recibe nada.

¿Cuál es la solución?

García afirma que modificar el marco legal no tiene sentido, porque no es el problema de raíz.

“Nuestro problema es la devalaución casi diaria de la moneda frente al dólar. Mi opinión particular es que debe pasarse a un esquema de pago en base al precio de la moneda norteamericana, que se cancele al precio del mercado lo más cercano al cierre de las nóminas quincenales”, opina.

Otra forma en la que el trabajador podría ver un poco de luz es, según la experta, que se pase a la modalidad que aplica la empresa privada, que no sólo otorga bonos con incidencia salarial, sino que aumenta mensualmente el salario en base a un porcentaje.

“Recientemente mi hermana se retiró de la policía, y entró a una empresa privada en un cargo base. El paquete es de 1.500.000 bolívares mensuales, más bonos”, relató.

Y es que, el drama del trabajador venezolano atado al salario mínimo se traduce en 1.333.33 bolívares diarios, con lo que se pueden pagar dos pasajes urbanos en Caracas, y si es extraurbano, uno solo.

Las Cajas de Ahorro

Conversamos también con la encargada de la tesorería de la Caja de Ahorros de esta misma entidad pública, Lilian Flores, quien está alarmada ante la posibilidad que esta asociación financiera se quede sin miembros.

“Cada día recibimos cartas de 8 o 10 trabajadores, que por renuncia, o simplemente por decisión propia, se retiran de la Caja de Ahorros. No tenemos capacidad ahora de otorgar préstamos porque no tenemos capital suficiente”.

De acuerdo a Flores, ya ahorrar en bolívares no es negocio y la Caja de Ahorro, pareciera que tampoco.

“Las cajas de ahorro se construyen con el capital de todos. Si no hay socios, no hay capital. También está el drama de la mora del empleador, que a veces pasa meses sin dar su aporte”, sentenció.

Por Maya Monasterios / Supuesto Negado