¿PUEDEN DESAPARECER AL CHAVISMO DE LAS REDES SOCIALES?

El primer paso concreto de la ofensiva estadounidense contra el país y contra la Revolución Bolivariana ha sido en al área económica y financiera. Pero es de esperar que la agresión vaya en escalada. ¿Cuánto falta para que esta ofensiva llegue a las telecomunicaciones y, en específico, al ámbito digital?

Luego de la suspensión casi simultánea de 180 “cuentas chavistas” (esto es, influencers, medios de comunicación e instituciones del Estado) de la red social Twitter, el pasado mes de junio, ¿es descabellado pensar que la arremetida se extienda a este ámbito? ¿Es posible que haya un “apagón chavista” en redes sociales?

Aunque enemistadas con la administración Trump, empresas como Twitter o Facebook están obligadas a cumplir la ley de su país. Así que, a pesar de que se jactan e insisten en decir que las redes sociales son libres, que no existe regulación y que son enteramente democráticas, la realidad es que si el Departamento de Estado o cualquier otro organismo gubernamental les dieran una orden directa (como borrar todo lo que sea “chavismo” de sus redes), ellos ejecutarán.

El caso es que aún esa orden no se ha emitido, al menos no públicamente. ¿Entonces por qué contenidos asociados al chavismo son constantemente prohibidos por estas empresas?

Las condiciones que imponen las redes sociales

El caso de Agustín Otxotorena es solo un ejemplo. Este empresario vasco, que se ha hecho célebre en Venezuela por exhibir lo que ocurre en los comercios de alimentos de Caracas y en su vida nocturna (y por su postura abiertamente chavista, claro), ha sufrido numerosas suspensiones en Facebook. Se ha visto obligado a abrir un perfil paralelo donde también ha sido suspendido luego de publicar videos de automercados con pasillos abastecidos en zonas de clases altas de la ciudad. ¿Es esto violatorio de normas de Facebook?

Facebook y Twitter te presentan un testamento interminable cuando decides abrir una cuenta en sus redes. Se supone que ahí están las condiciones y las normas que rigen el comportamiento que debe haber dentro de estos espacios digitales.

El acoso, incitar al odio, cuentas en serie y publicar información confidencial de otras personas es lo que podría generalmente conducir a un usuario a recibir la notificación de “violación de normas de uso”. Pero en Venezuela abundan ejemplos de cuentas que violan estos términos y, sin embargo, no son censuradas. Casualmente muchas de ellas apuntan contra el chavismo.

Pero ¿cuál es el fin?

El asunto no se remite solo a que van a suspender a los chavistas por el hecho de ser chavistas, sino que, así como ocurrió en Egipto o en Bahrein, las redes sociales se podrían usar como punta de lanza para direccionar todos los contenidos posibles a seguir señalando a Venezuela como un Estado fallido, una dictadura o un país bañado en sangre por un régimen dictatorial. Sin ir muy lejos, ¿para qué sirvieron las redes en 4 meses de guarimbas? ¿Por qué en algunas ocasiones se posicionaban los contenidos que hablaban de “represión” y en momentos se “perdían” los contenidos que intentaba posicionar el chavismo?

¿Y qué está pasando con los medios?

Gustavo Borges Revilla, director de Misión Verdad, explica que “todas esas plataformas de las redes están hechas a conveniencia de las corporaciones y de un tipo de audiencia. Siempre va a haber más hostilidad hacia quienes las usen para ir en contra de los valores fundacionales sobre las cuales fueron fundadas. Yo no sé si es posible un apagón chavista, no sé si técnicamente es posible. Pero lo que sí creo es que casos como la ola de grupos racistas en Estados Unidos, grupos neofascistas y grupos anti inmigrantes en Europa, no están siendo censurados como sí pueden ser censuradas cuentas que manejen un poco más de autonomía en la distribución de contenidos del conocimiento. Ahí se nota claramente el doble estándar de los creadores o del grupo de programadores que manejan y crean algoritmos y bajo los cuales se controla la información que circula, aunque ellos insistan en que no hay control de la información”.

Sin aclarar exactamente en qué puntos se violaron las normas, la cuenta Twitter de la página DesdeLaPlaza.com fue suspendida recientemente. El motivo que presentó la red social fue “automatización del contenido”. La cuenta pudo ser recuperada, “pero no dejó de ser extraña esta suspensión cuando Desde La Plaza no automatiza sus contenidos y mucho menos utiliza bots para la difusión de sus notas”, expone Simón Herrera, jefe de información del portal.

Víctor Hugo Majano, director de LaTabla.com, explica que “poder suspender el acceso del activismo mediático chavista a este tipo de canales sería una opción muy rentable en términos de los logros que tendría la guerra, pues el escenario está ahí en las redes y soportes digitales. Eso permitiría que el posicionamiento de cualquier contenido a favor del desplazamiento del gobierno de Maduro del poder sea más sencillo. De alguna manera el chavismo ha logrado, tanto con sus redes sociales y sus voceros influenciadores, posicionar o contrarrestar contenidos que le es adverso o a través de los medios digitales también”.

El llamado de atención es el mismo: en las redes sociales las condiciones no las ponen los usuarios. Y,, aunque es un terreno que no se debe abandonar, no debe ser el único hacia el que se enfile la artillería comunicacional de la Revolución, porque en cualquier momento nos hacen mutis y quedamos censurados.

En la mesa de las redes sociales ni los usuarios, ni nuestro gobierno, ni ningún movimiento político reparte las cartas. Así que en vez de preguntarnos si puede venir una nueva arremetida contra el chavismo en redes sociales, tal vez es mejor preguntarse cuándo.

________________________

Por Simón Herrera / Supuesto Negado