Qué le impide a Bolsonaro involucrarse en una invasión a Venezuela

A pesar del discurso altisonante del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, contra Venezuela y el presidente Nicolás Maduro, el derechista ha dejado claro que su país no está dispuesto a aportar soldados, ni prestar su territorio para una intervención militar liderada por EE. UU contra nuestro país.

Ante la pregunta de una periodista de la cadena estadounidense Fox, durante su reciente viaje a EE. UU., el mandamás del Palacio de Planalto aseguró que el gigante amazónico “tiene algunas restricciones” ante esa opción.

Aunque no dio más detalles sobre esas “restricciones” hay por lo menos dos eventos que pueden aportar luces sobre estas limitaciones: hace cerca de un mes se filtró una información atribuida al ejército brasileño según la cual el órgano castrense informó a Bolsonaro que no estaban dispuestos a participar en una agresión militar contra su vecino bolivariano.

Esto coincide con las declaraciones del especialista en relaciones internacionales y profesor de la Universidad Veiga de Almeida de Río de Janeiro, Tanguy Baghdadi, quién explicó que “hay una gran reticencia por parte de los generales brasileños –incluso de los que están en primera línea en el Gobierno de Bolsonaro– a participar en cualquier tipo de conflicto armado con Venezuela porque saben que ese es un agujero sin fondo”.

Señala que desde la presidencia de Hugo Chávez, Venezuela ha recibido importante dotación militar rusa de última generación y también tiene una importante cercanía con China. Además, evalúa como negativa la extensión geográfica del gigante amazónico “tiene mucho territorio que defender y este tipo de enfrentamientos puede durar bastante tiempo”.

Otra de las restricciones que señala el presidente brasilero quizás proviene de su propio ministro de Defensa Joaquim Silva e Luna quien se reunió hace unos meses con su homólogo venezolano, Wladimir Padrino López, en Puerto Ordaz, estado Bolívar.

La información publicada sobre este encuentro asegura que se desarrolló en un “ambiente de camaradería y comunicación fluida” sobre las amenazas comunes de los delitos transfronterizos como el contrabando, narcotráfico y trata de personas. Además, intercambiaron opiniones sobre la situación de los indígenas locales, la novedosa migración venezolana hacia Brasil y las amenazas a la paz regional.

“Una intervención en Venezuela impactaría negativamente y desestabilizaría toda Suramérica y El Caribe”, aseguró el ministro venezolano.

Durante la reunión bilateral se insistió en que el Consejo de Defensa Suramericano (CDS) aborde las situaciones de amenazas respetando los principios de soberanía y no intervención.

Padrino López advirtió que “a veces se genera un clima de entropía y desequilibrio que nosotros los soldados de Latinoamérica debemos maniobrar para mantener la soberanía y el desarrollo de nuestras naciones”.

Por su parte, el ministro de Brasil manifestó que la región necesita paz y estabilidad para que crecer económica, política y sobre todo fraternalmente. “En esta visita tratamos temas referentes a la defensa de nuestros países, para elevar el nivel de relaciones entre ambas fuerzas armadas”, dijo.

Presión diplomática pero no militar

A pesar de que el gobierno de Bolsonaro ha reiterado en diversas ocasiones su disposición a presionar en el frente diplomático –acaba de decir en su visita a Washington que EE. UU. y Brasil deben liberar Venezuela– siempre marca distancia sobre su colaboración militar.

De hecho, a mediados de enero de este año, el vicepresidente, Hamilton Mourao, descartó que su país participe en una hipotética intervención militar, a pesar de que su Gobierno reconoció la autoproclamación del diputado Juan Guaidó.

Recordemos que diversos analistas coinciden en que Brasil no posee la capacidad bélica para atacar e invadir a Venezuela, ni pondrá a su población y territorio bajo riesgo solo por cumplir con el capricho de EE. UU.

No es un dato menor que antes de entrar ‎en contacto con las principales fuerzas venezolanas, el ejército brasileño tendría que atravesar 500 kilómetros de selva.

‎Valentin ‎Vasilescu, especialista en temas militares, escribió recientemente que contra Venezuela la única posibilidad de triunfo sería un bombardeo aéreo coordinado con participación de ‎países miembros de la OTAN, sin embargo Rusia ha demostrado en Siria que es capaz de defender a sus aliados. ‎

El excomandante adjunto del aeropuerto militar de Otopeni, Rumania, asegura que ninguno de los países vecinos tiene posibilidades de éxito ante ‎los sistemas antiaéreos, ni los aviones de combate venezolanos.

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Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado