¿Qué nos dejaron los sucesos del 30-A?

Grave derrota para la oposición y una victoria que debería ser bien administrada por el chavismo, es el saldo que presentan analistas, políticos y medios de comunicación sobre los hechos ocurridos el pasado 30 de abril en Venezuela.

La mayor evidencia del resultado arrojado por el reciente choque de fuerzas fue quizás la baja participación de ciudadanos en la convocatoria hecha por el propio Juan Guaidó para el pasado sábado 11 de mayo. Tan indiscutible, que agencias como Associated Press (AP) y la alemana Deustche Well tuvieron que admitirlo.

Sin embargo, otros factores hablan de la pérdida de apoyo que está sufriendo la oposición y que preocupa a quienes empeñaron su palabra y hasta su carrera política por un proyecto mal diseñado, que sólo ha contribuido en la profundización de la crisis social y económica que vive el país.

De acuerdo con el comunicador y filósofo venezolano Miguel Pérez Pirela, la posición firme de países como Rusia y México demuestran que la estrategia ejecutada hasta ahora por la oposición no ha arrojado y al parecer tampoco arrojará los resultados esperados.

Entre los factores que Pérez Pirela destaca como detonantes de esta derrota señala la falta de credibilidad de quienes apoyaron el plan golpista y que luego no asumieron su responsabilidad ante el delito cometido.

Para el periodista, en política se debe tener seriedad y asumir la responsabilidad de los propios actos. “Eso genera credibilidad. Pero ¿qué credibilidad puede tener alguien que asalta el poder y luego dice ‘yo no fui’? Muchos de los actores que apoyaron a Guaidó se están echando para atrás. Están saliendo a la luz muchos hechos. Por ejemplo que Estados Unidos acepta haber causado gravísimos daños a la economía de Venezuela”, expresó.

Precisamente ese es otro de los puntos que suman en contra de la oposición.

Un informe de la periodista Anya Parampil del sitio web The Grayzone, indicó que el 24 de abril, días antes del intento de golpe, se publicó un documento en el que Estados Unidos confesaba y celebraba como parte de sus logros los graves daños causados a la economía de Venezuela.

Y es esa celebración la que ha causado estupor entre muchos que apoyaban el proyecto intervencionista de ese país contra Venezuela, porque si supuestamente esperan ayudarlo a salir de la crisis, ¿Cómo pueden ufanarse de haber contribuido con la muerte de al menos 40 mil personas?

Esa postura se resume en las más recientes declaraciones de la escritora Isabel Allende, quien no se ha caracterizado nunca por apoyar al Gobierno venezolano. La chilena se pronunció contra una intervención militar y aseguró que Estados Unidos sólo persigue el petróleo de Venezuela.

También se expone en la rectificación hecha por María Corina Machado quien después de años de llamar a la Revolución dictadura, dijo que no lo era y que no asumirlo ha sido otro de los errores de la oposición.

Tantas metidas de pata sólo han ocasionado el estrepitoso descenso del apoyo a lideres de oposición, como lo confirmó el presidente de Datanalisis, Luis Vicente León, en su más reciente artículo.

“(Esta situación) parece confirmar la tesis de que el tiempo, sin solución final del conflicto político y sin cumplir las ofertas de cambio, puede ser muy peligroso para el mantenimiento de la conexión y la esperanza en las bases de la población”, indicó.

Oposición capitaliza situación a su favor

Otra arista expuesta dentro del análisis de los hechos es la de la investigadora Maryclen Stelling, quien señala que la aprehensión del diputado Edgar Zambrano por los hechos del 30 de abril está siendo capitalizada por otros políticos para utilizarla a su favor.

Según Stelling, luego de la detención de Zambrano los diputados que intervinieron en la intentona golpista y que habían perdido el apoyo de parte de la militancia ahora se muestran como perseguidos, pero con el tiempo se darán cuenta que con sus acciones sólo contribuyeron a su suicidio político.

Por Andreina Ramos Ginés / Supuesto Negado