¿Quién es la mujer designada por Guaidó acusada de robarse la ayuda humanitaria?

Rossana Barrera Castillo y Kevin Rojas son los nombres de los dos principales inculpados en la trama de corrupción revelada este viernes por el robo de los fondos destinados a la logística de la ayuda humanitaria y de la atención de los militares venezolanos desertores en la ciudad de Cúcuta, en Colombia.

Lo que hasta ahora se conoce de los personajes es que ambos son dirigentes del partido de Juan Guaidó y Leopoldo López, Voluntad Popular (VP), en el estado Táchira.

En cuanto a Barrera, tal como reproduce el reportaje de PanamPost, es cuñada del diputado de VP Sergio Vergara, mano derecha de Guaidó luego de la detención de Roberto Marrero.

De Rojas, por su parte, no se saben mayores detalles más allá de las fotografías en las que aparece sonriente junto a Guaidó. Su cuenta de Instagram es privada.

El 24 de febrero, dos días después del concierto Venezuela Aid Live y un día después de los sucesos violentos en la frontera, el propio Guaidó los designó ante la cancillería de Colombia como responsables de todo lo concerniente a la atención en ese país de los militares desertores.

Ambos, con el dinero que recibieron, que según su propio testimonio en una auditoría en Bogotá fue de 100 mil dólares (aunque se sospecha que fue mucho más), dejaron varados a los militares desertores y se dedicaron a darse la gran vida entre Cúcuta y Bogotá.

A esa auditoría, en la que estuvo presente Barrera y autoridades colombianas que le estuvieron haciendo seguimiento al comportamiento financiero de ambos, asistió en su defensa el diputado Luis Florido.

Barrera y Rojas no solo se robaron el dinero en restaurantes, discotecas y otros lujos, sino que se hicieron pasar por representantes diplomáticos venezolanos para convocar a una lujosa cena benéfica con otras misiones internacionales en Bogotá con la excusa de recoger fondos para la ayuda de los soldados. Incluso crearon correos electrónicos falsos de la embajada venezolana para hacer la convocatoria.

El evento no se dio porque el representante de Guaidó en Bogotá –de quien hasta ahora no se conoce hasta qué punto está involucrado en toda la historia– se enteró del fraude y alertó a las embajadas.

Por Rosa Raydán / Supuesto Negado