¿QUIÉN PUSO LA BOMBA EN BOGOTÁ?

En el exclusivo Centro Comercial Andino, al norte de Bogotá, en plena víspera del Día del Padre, un artefacto explosivo estalló en el baño de mujeres del segundo piso. El artefacto se encontraba detrás de los inodoros, y la explosión dejó al menos 11 víctimas, tres mortales: Julie Huynh, 23 años, de nacionalidad francesa, Ana María Gutiérrez, de 27 años, y Lady Paola Jaimes Ovalle, de 31 años.

En el ataque perpetrado el sábado se utilizaron unos 800 gramos de explosivo tipo amonal, una mezcla de nitrato amónico, TNT y polvo de aluminio, que ha sido usado en otros ataques terroristas recientes en la capital del país. Aunque en Colombia no son raros los atentados con explosivos, estos casi siempre están dirigidos a fuerzas de seguridad o instalaciones estatales, y los civiles caen frecuentemente pero como daño colateral. Sin embargo, en este caso, un objetivo civil sin ninguna importancia política o estratégica ha sido atacado directamente.

Por la naturaleza del atentado han surgido preguntas sobre qué grupo puede estar interesado en realizar semejante acción. ¿Qué rédito político o militar puede dejarle a ninguna organización una acción así? El gobierno colombiano dice manejar tres hipótesis pero no ha dicho cuáles son para no entorpecer la investigación. Eso no ha evitado que todo el mundo trate de buscarle una explicación al disparatado crimen y han surgido varias hipótesis.

Sospechosos habituales

El objetivo de un ataque dirigido directamente a los civiles siempre es infundir terror e inseguridad, o mandar un mensaje político muy definido. En el Medio Oriente –y últimamente en Europa- estos atentados son, por desgracia, comunes y también lo fueron en Colombia en los ochenta, cuando Pablo Escobar estaba en guerra contra el gobierno. Sin embargo, hoy por hoy no está claro quién en Colombia puede estar interesado en una agenda de terrorismo “puro”.

La BBC y la revista Semana han presentado una lista de “sospechosos” que podrían estar tras los ataques.

Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP)

El MRP surgió en 2015 y parece tener alguna relación con la rama urbana del ELN, la revista Semana señaló que “En agosto del año pasado el MRP se atribuyó los ataques con explosivos en varias sedes de Cafesalud en distintos puntos de la capital”. El haber realizado atentados de este tipo recientemente le hicieron ser el principal grupo sospechoso, pero el lunes comenzó a circular en las redes un panfleto en el que el MRP se desligaba del atentado: “Repudiamos profundamente ese acto criminal contra personas inocentes, así como rechazamos que se nos quiera vincular a un acto de barbarie, ajeno a nuestras ideas y acciones”. A este respecto nada está claro.

Clan del Golfo

Esta es una de las llamadas “bacrim”, grupos criminales surgidos a raíz de la “desmovilización” del paramilitarismo, dedicada al narcotráfico, que ha sido presionada por las fuerzas de seguridad, y que ha incrementado sus ataques. Se especula que, como hizo en su momento Pablo Escobar, hayan empezado a atacar objetivos civiles para incrementar los costos del gobierno al perseguirlos. Según Semana, este 12 de mayo la Policía en la audiencia de captura de Luis Ortiz, un jefe del Clan del Golfo, revelaron inquietantes audios de comunicaciones entre Ortiz y sus jefes en la organización. “Mano, hable para que den duro a algo grande, sea en Medellín o Bogotá, no importa que sea político o de los verdes de alto nivel, para que sientan que no estamos pintados”. Sin embargo, es una hipótesis controvertida, otros aseguran que eso iría en contra de sus intereses, pues, podría intensificar las acciones de las fuerzas de seguridad en su contra.

Ejército de Liberación Nacional (ELN)

Ha realizado ataques con bomba recientemente en Bogotá, como en febrero pasado, cuando murió un policía. A través de una de sus cuentas en Twitter declararon: “El ELN condena el execrable hecho en el Centro Comercial Andino; el Estado debe investigar a fondo para identificar responsables. El ELN jamás haría acciones cuyo objetivo sea afectar a la población civil”. Hay dos razones por las que se duda que el ELN tenga que ver con el ataque, en primer lugar, sus atentados tienen como objetivo siempre a las fuerzas de seguridad y, por otro lado, están inmersos en un proceso de paz con el gobierno actualmente. Así mismo, el ELN es una guerrilla rural con muchos menos efectivos que las FARC y es dudoso que tengan una estructura importante en Bogotá.

Sectores radicales de derecha

Hay una probabilidad, dice la revista Semana, “Que fuerzas oscuras hayan cometido semejante acto de barbarie con la intención de tratar de sabotear el proceso de paz y de sembrar dudas entre los colombianos con respecto a las FARC”. Es significativo que, tras el atentado, el presidente Juan Manuel Santos dijo: “Los que quieren aguar la fiesta de paz no lo van a conseguir”. Es un hecho que, agrupados en el uribismo, sectores guerreristas han manifestado su oposición al proceso de paz y han ocurrido asesinatos de guerrilleros desmovilizados ¿está escalando la extrema derecha sus acciones? Por ahora no hay forma de saberlo.

Otras hipótesis que se manejan son extorsiones, venganzas y eventos parecidos, pero casi todas son descartables debido a la magnitud del atentado. Sea como sea, no solo la frágil paz en Colombia se encuentra en riesgo, sino que los atentados contra civiles parecen estarse convirtiendo en algo normal en estos días.

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Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado