Quienes reciban asistencia pública no optarán por green card, anuncia Trump

El gobierno de Donald Trump hará más difícil que los migrantes legales que dependen de la asistencia pública, como vales de comida y vivienda con subsidios del gobierno, consigan la residencia permanente, como parte de una nueva política para reducir el flujo de personas que llegan legalmente a Estados Unidos y de las personas inmigrantes que reciben un estatus de residencia legal, publicó este martes The New York Times.

Los inmigrantes legales a Estados Unidos que requieran de asistencia pública tendrán mayores dificultades para acceder a la residencia permanente, reitera la publicación.

La medida, anunciada el lunes, afectará directamente a la población más vulnerable, la más pobre,  mientras que favorece a los más ricos. Trump no quiere mantener en Estados Unidos a ciudadanos que no aporten.

“La medida afectará sobre todo a personas pobres que viven legalmente en el país que probablemente vayan a solicitar prestaciones públicas, lo cual dificultaría que quienes tienen problemas financieros puedan conseguir el estatus de residentes permanentes a través de la llamada green card, que permite quedarse en Estados Unidos”, reseñó The New York Times.

El tema migratorio en Estados Unidos es delicado y más desde la llegada de Trump al poder. Varios inmigrantes denuncian a diario maltratos,  separación de sus hijos, explotación laboral y xenofobia por pobres y por latinos. Cada día son más las medidas para restringir la vida de estas personas.

Kenneth T. Cuccinelli, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), anunció la nueva regulación el 12 de agosto desde la Casa Blanca. Cuccinelli declaró que con esta medida el gobierno podrá insistir en que los migrantes que vayan a Estados Unidos sean “autosuficientes”, en vez de personas que vayan a “agotar” los recursos públicos para satisfacer sus necesidades.

Con la nueva regulación, el bienestar financiero de los migrantes que estén en Estados Unidos de manera legal, con visas temporales, será revisado más minuciosamente cuando soliciten la green card. Los funcionarios migratorios considerarán la edad, salud, estatus familiar, bienes, recursos, estado financiero y educación de los inmigrantes. Y se les dará un amplio margen para determinar si un inmigrante posiblemente vaya a necesitar recursos públicos, para negarle la residencia y hasta ordenar su deportación.

Los funcionarios indicaron que el programa no aplicará para quienes ya tengan green cards, para refugiados o para solicitantes de asilo; tampoco en casos de mujeres embarazadas ni de niños.

Los abogados en materia migratoria advirtieron que muchos migrantes, incluso los que no se verían afectados por la regla, posiblemente desistan de pedir la asistencia pública que necesiten solo por el temor a represalias de las autoridades migratorias.

Por Nancy Mastronardi  / Supuesto Negado