La receta neoliberal en Argentina no le dio resultado a Macri

La última semana ha sido decisiva para la administración de Mauricio Macri, el presidente Argentino que llegó a la Casa Rosada para detener el avance del “populismo kirchnerista” y enrumbar al país sureño por caminos más prósperos.

Además de la crisis monetaria extendida y el endeudamiento histórico con el FMI, las últimas medidas tomadas por el magnate argentino han sepultado la esperanza de la mayoría en la correcta conducción del Gobierno.

Recordemos que en 2015 Macri fue aclamado por la derecha local e internacional como el líder promercado y prorreformas dispuesto a tomar decisiones de política pública que eventualmente enderezarían una economía devastada por la inflación.

Hoy día, sus niveles de apoyo son bajos y dan escasas posibilidades para una probable reelección en la contienda presidencial de octubre.

Los indicadores evidencian que entre 2015 y 2018 los argentinos han perdido un mes y medio de salarios en términos de poder adquisitivo, al mismo tiempo que los Gobiernos municipales y regionales han perdido el Fondo Sojero, un dinero proveniente del impuesto a las exportaciones a las sojas, que iba dirigido hacia el pago de empleados públicos, la gestión diaria de estos territorios, construcción de caminos y escuelas, entre muchas otras cosas.

Y para colmo, esta semana los seguros contra default aumentaron a su nivel más alto desde que Macri asumió hace tres años y medio, y colocaron a Argentina como el segundo prestatario soberano más riesgoso del mundo, después de Venezuela.

“Por primera vez desde marzo de 2014, el nivel de riesgo país que mide el banco estadounidense JP Morgan −con el que se evalúa el nivel de capacidad de pago de la deuda soberana− se colocó camino de los 1.000 puntos, tras haber cerrado el martes en los 860”, explican las agencias de noticias.

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Macri ya no es el modelo a seguir

Resulta que Argentina atraviesa desde hace un año una crisis que se desató en el mercado cambiario y pronto se contagió a todos los sectores de la economía, con el deterioro de variables clave, como la actividad, la inflación, el empleo y la pobreza.

La mediática mundial, incluidos los influyentes Wall Street y Washington Post, han dedicado extensas notas sobre la situación del país.

Estas son las claves de la crisis

En abril de 2018, tras cinco trimestres consecutivos de actividad económica en crecimiento, Argentina se vio afectada por una fuerte inestabilidad en el mercado cambiario que se desató por una combinación de factores, externos y domésticos: una reversión de los flujos de capitales hacia países emergentes, un desequilibrio fiscal persistente, y una severa sequía que azotó al campo y a las exportaciones agropecuarias.

A ello se sumaron errores de gestión, asumidos luego por el Gobierno de Mauricio Macri, sobre la magnitud y la velocidad de la crisis.

En la plaza cambiaria, desde abril de 2018 se han sucedido varios períodos de alta volatilidad.

No es un dato menor que el precio del dólar estadounidense acumuló en 2018 una subida del 104%. Y en lo que va de 2019 el alza acumulada es de 18,9%.

La fuerte devaluación ha supuesto un traslado casi inmediato del alza del precio del dólar al resto de los precios de la economía, lo que hizo acelerar la inflación, que en 2018 acumuló un alza del 47% y en el primer trimestre de este año fue de 11,8%.

Con el avance de la crisis, el Gobierno de Macri buscó la asistencia financiera del FMI y firmó un acuerdo para recibir créditos por 56.300 millones de dólares. El pacto implica compromisos de fuerte ajuste fiscal y límites a la intervención en el mercado cambiario.

La crisis también ha golpeado la producción industrial y el consumo público y privado. El Producto Interior Bruto (PIB) cayó 2,5% y en enero pasado −último dato oficial disponible− la actividad económica registró un descenso interanual del 5,7%.

La recesión, la inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos impactó de lleno en un empeoramiento de los indicadores de desempleo, que trepó al 9,1% sobre finales de 2018, y la pobreza urbana, que ascendió al 32% en el segundo semestre del año pasado.

¿Macri a la reelección?

La incertidumbre que generan las próximas elecciones presidenciales de octubre −sin candidaturas definidas aún y con intenciones de voto muy errantes− alimenta la desconfianza entre los inversores y otros actores de la economía, que buscan refugiarse en el dólar y deshaciéndose de activos argentinos en los mercados de acciones y bonos.

Las encuestas y sondeos empiezan a agarrar fuerza. Recientemente una de ellas arrojó que al menos seis de cada diez argentinos no volverían a votar por Macri.

El sondeo de la consultora Taquin Research Strategy, del que se hicieron eco diversos portales de noticias, revela la inconformidad de muchos por las políticas implementadas.

A la pregunta de si tenían esperanzas de que al país le fuera mejor cuando asumió Macri, un 55,4% contestó que sí, 33,7% agregó que nunca tuvo buenas expectativas y el 9% respondió que hasta ahora cumplió con sus expectativas.

Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado