Reconocer a Guaidó no salvó al Pollo Carvajal de su detención

Puede que la última vez que usted oyó hablar de “El Pollo” Carvajal fue en febrero de este año cuando se convirtió en el primer general de peso en las Fuerzas Armadas Bolivarianas en “reconocer” al diputado autoproclamado, Juan Guaidó.

O quizás, después, en marzo, cuando le exigió al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, que frenara “la brutalidad” del presidente Nicolás Maduro, luego de que se conociera el arresto de Roberto Marrero, asistente personal del autoproclamado.

También puede que haya sido en abril, cuando el exdirector de la Dirección de Inteligencia Militar anunció que posee información estratégica sobre la presunta red de narcotráfico  del Gobierno nacional, los testaferros de cada dirigente del PSUV y sus activos en el extranjero. “Pero estos datos deben estar en manos de agencias que lo investiguen. Nada se ganará publicando los datos ante la opinión pública”, escribió en sus redes sociales el general retirado.

Sin embargo, puede que solo recuerde a “El Pollo” como cónsul de Venezuela en Aruba en 2014 cuando fue detenido tras una solicitud de extradición de EE.UU. por los presuntos delitos de conspiración y ejecución de tráfico de drogas, legitimación de capitales, obstrucción de la justicia y asistencia a las Farc, grupo que figura en la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado gringo.

En aquella oportunidad, el Tribunal Supremo de Justicia venezolano dictó un amparo en contra de la detención ilegal y arbitraria de Carvajal. Casi 72 horas después de su detención fue liberado y el Reino de Holanda reconoció que la detención se produjo al margen de los tratados internacionales para el personal diplomático.

En pleno II Congreso del PSUV, el presidente Maduro lo recibió y dijo que Carvajal “le dio los más grandes golpes al narcotráfico: 75 capos de la droga le entregamos a Colombia y a los Estados Unidos”.

Maduro acusó al expresidente colombiano Álvaro Uribe de estar detrás de la detención de Carvajal.

Hasta ahora, cada uno de los cargos de los que se acusó a Carvajal fueron rigurosamente desmentidos por el presidente Hugo Chávez o por Nicolás Maduro.

Welcome to America

La detención del mayor general fue en Madrid, España, anunciada por diversos periodistas antes de que fuentes policiales confirmaran la captura.

De ser trasladado a Estados Unidos y declarado culpable del delito de “conspiración para distribuir cocaína con conocimiento en Estados Unidos”, el exmilitar venezolano podría llegar a ser condenado a cadena perpetua.

No es un dato menor que el fiscal de Nueva York, Preet Bharara (el mismo que encausó judicialmente a los sobrinos de Cilia Flores) es quien lleva la acusación contra el general Hugo Carvajal Barrios en Manhattan. El otro caso está asentado en Florida. Ambos se mantienen abiertos y sin custodia.

El senador estadounidense Marco Rubio, escribió en su Twitter sobre la detención: “Hugo Carvajal, exdirector de inteligencia militar de Venezuela está seguro y bajo custodia. Pronto vendrá a los EE.UU. para proporcionar información importante sobre #MaduroRegime. Mal día para el #MaduroCrimeFamily”.

Algunos ya avizoraban la huida a tierras del Tío Sam desde que concedió una entrevista al diario New York Times en la que acusó al ministro Néstor Reverol de estar vinculado al narcotráfico y a Tareck El Aisami de tener nexos con Hezbolá.

Además, luego del perdón ofrecido por Donald Trump a militares venezolanos que se distanciaran de Maduro, era lógico pensar que algunos tuvieran un precio fácil de conseguir.

“Uno de ellos no era precisamente Carvajal. Quienes le conocieron aún no lo pueden creer por sus muchas demostraciones de lealtad y compromiso. Es difícil precisar el precio de un hombre, pero también hay que soltar un poco la mente para imaginar los niveles de ingenio que tiene la política norteamericana para lograr sus propósitos”, escribió un analista en Supuesto Negado cuando aún muchos no podían creer lo de “El Pollo”.

En Venezuela, la mayoría apuesta que Carvajal seguirá los pasos de otro militar retirado, corrupto y chavista salta talanquera, Rafael Isea, (exministro de Finanzas, gobernador de Aragua y presidente del Banco del ALBA) quien se convirtió en testigo protegido de la DEA tras tener supuesta información clasificada sobre el tráfico de droga y lavado de dinero en Venezuela de “altos funcionarios gubernamentales”.

Por su colaboración con las autoridades, la justicia gringa borró el pasado chavista de Isea y eliminó sus delitos (está solicitado desde 2014 por Interpol por presunta corrupción por la paralización de 5 obras y el desvío de 58 millones de dólares y de 9 millones de euros). Ahora vive tranquilamente en EE.UU. y hasta concede, de vez en cuando, entrevistas.

Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado