¿Es la reincorporación al TIAR el primer paso hacia un bloqueo naval a Venezuela?

Este martes la AN decidió iniciar el proceso de reincorporación de Venezuela al TIAR, del cual se retiró en 2013. Ratificar el acuerdo requiere la firma del jefe de Estado, por lo que se espera que Juan Guaidó le ponga la rúbrica.

Este anuncio causó mucha expectativa en la oposición e ira en el chavismo. ¿Pero en qué consiste el TIAR que causa estas reacciones?

Asistencia recíproca

TIAR quiere decir Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca y fue firmado el 2 de septiembre de 1947, al calor de la Guerra Fría.

En su época el TIAR buscaba dos cosas: crear un espacio libre de guerras internacionales, así, los países firmantes condenan formalmente la guerra y se comprometen a buscar soluciones pacíficas a los conflictos.

Sin embargo, otra cláusula establece que “un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado americano será considerado como un ataque contra todos los Estados americanos”, lo cual estaba añadido, evidentemente, en previsión de una guerra entre los EE.UU. y la URSS.

“Cada una de dichas partes contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”.

15 miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) están adheridos al TIAR, entre las cuales se encuentran Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú.

No obstante, en la práctica, el TIAR no ha servido para gran cosa: nadie le hizo caso a Argentina cuando lo invocó en medio de su guerra contra Inglaterra por las Islas Malvinas, y Bush habló de activarlo luego del 11 de septiembre, pero se descartó por no tener ningún resultado práctico para los EE.UU.

Expectativas

Como el Gobierno de Trump está constantemente invocando la posibilidad de una intervención militar para luego descartarla, las expectativas de factores locales de que esa intervención ocurra también se reavivan periódicamente.

Luego del 25 de febrero, en que Pence dejó claro que la intervención no estaba planteada y el Grupo de Lima la rechazó con mucha fuerza, muchos empezaron a buscar mecanismos jurídicos que permitieran a los EE.UU. intervenir en Venezuela sin quedar como un invasor ante la población y otros países de la región.

Luego de la intentona del 30 de abril, el discurso de los EE.UU. escaló de nuevo y las esperanzas de los partidarios de la intervención se han mudado ahora hacia el TIAR.

El abogado Pablo Aure tuiteó que: “el TIAR será el instrumento que le abrirá las puertas a la fuerza militar extranjera para reinstitucionalizar el país y volver a la democracia”.

Las esperanzas en torno al TIAR han sido alentadas desde los Estados Unidos: Andrés Oppenheimer, desde El Nuevo Herald, advirtió que funcionarios estadounidenses y latinoamericanos están estudiando invocar el TIAR.

Posibilidades

Todo esto viene tras días de declaraciones de altos funcionarios que aseguran que Nicolás Maduro ha sido traicionado por su entorno. Elliot Abrams, encargado por Trump para manejar la cuestión venezolana, dijo recientemente que: “Maduro debe preguntarse si hay alguien en su régimen en quien pueda confiar”.

Abrams también ha asegurado que “el TIAR es mucho más amplio” que un tratado militar: “El TIAR habla de acciones en común, pero pueden ser relaciones diplomáticas, pueden ser económicas, pueden ser sanciones”.

Es un hecho que Maduro conserva el control del Ejecutivo, de las FA y de todo el territorio. Los militares que han jurado lealtad a Guaidó no pasan de algunos cientos y ninguno del alto mando o con comando de tropas.

Esto parece que impacienta a ciertos elementos en la Casa Blanca como Bolton, según El Espectador: “La postura belicista de Bolton, dicen asesores, ha enfurecido a algunos dentro y fuera de la Casa Blanca. Incluso antes de los hechos del pasado martes, Bolton se enfrentó con el general Paul Selva, el segundo oficial militar de mayor rango en los Estados Unidos”. Craig Faller, almirante y jefe del Comando Sur, estaría más alineado con Bolton.

Como es de esperarse, Trump, que solo espera provecho electoral de su ofensiva contra Maduro, tiene mucho menos interés en comprometer recursos y vidas en una intervención en Venezuela que el lobby anticastrista aúpa. Además, su actitud con Rusia, uno de los aliados fundamentales de Maduro, siempre ha sido muy ambigua.

En ese sentido, el TIAR puede servir como solución de compromiso dentro de los EE.UU. y también entre EE.UU. y América Latina, pues permitiría definir un marco para escalar las acciones.

Mariano de Alba, especialista en derecho internacional, le dijo a la BBC Mundo que en el tratado “se detallan una serie de medidas similares a las ya puestas en práctica con Venezuela”, como  rupturas de relaciones diplomáticas y sanciones económicas.

También otras que “puede que veamos en el futuro”, como un bloqueo del transporte marítimo. Aunque, según Alba, “el uso de la fuerza militar es la última medida a tomar” el TIAR bien puede ser el marco para un severo bloqueo marítimo no solo a Venezuela sino también a Cuba. Tal vez también una zona de exclusión aérea.

Esta ya sería una forma militar de presión con efectos devastadores sobre ambas economías, pero no implicaría ataques, bombardeos o desembarcos, ningún acto de guerra. Tal vez sería una coalición de países el que lo estableciera, y si las armadas de Cuba o Venezuela tratan de romperlo por la fuerza, entonces se consideraría “un ataque contra todos los Estados americanos” y un pretexto para reaccionar contra Venezuela y Cuba que quedarían en una posición sumamente vulnerable.

Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado