RICARDO MOLINA: LA CONCIENCIA COLECTIVA MINIMIZARÁ EL SABOTAJE

Desde que el gobierno de Nicolás Maduro comenzó, no ha tenido un día de descanso. Controversias, impases diplomáticos, desestabilización interna y externa, terrorismo, ataque a la economía, elecciones, traiciones y amenazas hostiles, no han permitido que el gobierno, y por lo tanto el país, se detengan a construir estrategias para solucionar al menos uno de la enorme lista de problemas.

A ello se suma el sabotaje a los servicios públicos, la inoperancia en algunas instituciones del Estado y las afectaciones intencionales de los sistemas en los que algunos trabajadores públicos han participado. El constituyente Ricardo Molina atendió el llamado de Supuesto Negado para analizar todas estas variables de cara a los venideros comicios presidenciales, y cómo ellas pueden afectar el resultado.

Sabotaje interno y la agudización de la crisis

La tensión política ha sido una constante durante todo el gobierno de Nicolás Maduro. Ataques que muchas veces provienen desde enemigos inesperados, han tenido que ser sorteados de múltiples maneras. Frente a ello interrogamos a Ricardo Molina:

¿Cómo evalúa la respuesta táctica del gobierno ante el sabotaje y el bloqueo financiero?

No es cualquier sabotaje y bloqueo. Todo ello se produce en el marco de una guerra de cuarta generación con efectos devastadores. La economía venezolana está sometida a niveles de presión y amenazas concretas, nunca vistas en muchas generaciones. La población que hoy vive en Venezuela no tenía noción de nada parecido a esto. La presión que sufrimos en 1902, pudo haber sido lo más parecido a lo que vivimos actualmente.

Pero también debemos decir que estas operaciones maléficas contra nuestro pueblo, han tenido una respuesta inusitada. En cualquier otro país, sometido a las presiones que ha estado sometido el pueblo venezolano, hace tiempo hubiese ocurrido un estallido social o hubiéramos terminado en una guerra civil o se hubieran justificado las condiciones para una invasión militar extranjera. Y nada de eso ha pasado porque el pueblo de Venezuela tiene un nivel de conciencia extraordinario. Es ahora cuando entendemos el valor del esfuerzo de formación de nuestro pueblo que hizo el comandante Chávez desde el 4 de febrero hasta el momento de su cambio de plano.

Esa formación de nuestro pueblo ha hecho que al enemigo se le vayan agotando las tácticas para desarrollar esa estrategia (de tumbar al gobierno). El presidente Maduro con mucha paciencia y sabiduría, y con el apoyo del pueblo, no sólo ha soportado, sino que ha implementado medidas para ayudar a resistir esos embates. De allí surge toda la política social de la protección de las misiones y grandes misiones con “Somos Venezuela “, el “Carnet de la Patria” y todo el esfuerzo que se viene haciendo para llegar hasta el lugar más recóndito en el que un venezolano necesite el apoyo del Estado.

También está la implementación del sistema de distribución de alimentos través de los Clap, que es la herramienta más poderosa que hay hoy en día desde el punto de vista de organización de nuestro pueblo. La implementación de los bonos (navideño, de Reyes, Carnavales, Parto Humanizado y Hogares de la Patria), tan cuestionado por la derecha, son medidas de guerra ante la especulación desmedida y la inflación inexplicable, son medidas paliativas para ayudar a soportar todo este ataque.

El presidente Maduro ha reconocido que dentro de las instituciones públicas existe, sobre todo en el tema de los servicios públicos, sabotaje interno (electricidad, agua, recolección de basura, transporte y telecomunicaciones) ¿Cómo evalúa el impacto que eso tiene en la población?

Lo primero que debemos tener claro es que el enemigo tan grande que estamos enfrentando, tiene unos tentáculos inusitados. No se nos puede olvidar la experiencia de la URSS: 70 años para sentar las bases de un sistema político que logró el bienestar y satisfacción de las necesidades básicas de millones de personas, y tuvo todo ese tiempo intentos de sabotaje, hasta que lo lograron. ¿Y cómo lo hicieron? Minando conciencias internas.

Esa posibilidad está ahí. Por eso debemos trabajar muy duro en la formación de la conciencia, en el amor patrio, en la formación humanista, para lograr en algún momento que el pueblo venezolano, como un todo, tenga una conciencia sólida como para que erradiquemos definitivamente la corrupción y las debilidades morales.

Esas personas que sabotean dentro de las instituciones, sobre todo en las áreas de servicios públicos, es gente que se vende muy barato y que además no tienen conciencia de que el daño que hacen contra la institución o el gobierno, es un daño contra el pueblo. Pero tenemos la garantía de que la mayoría del pueblo es consciente y que hemos entendido que esas cosas que antes no pasaban en Venezuela, ahora pasan. Eso ha venido fortaleciendo el sistema de protección popular, de seguimiento, de relacionamiento entre el pueblo y sus cuerpos de seguridad, para contrarrestar esa faceta de la guerra contra Venezuela.

¿Cómo puede el gobierno junto al pueblo organizado hacer frente a los saboteadores internos?

El pueblo en su gran mayoría rechaza las actitudes terroristas y a los enemigos de nuestro pueblo. En la medida en que la conciencia se fortalezca, esas acciones se minimizarán. Afortunadamente tenemos unas capacidades de respuesta desde las diferentes instituciones eléctricas, de bombeo de agua o desde el Metro de Caracas, que han controlado rápidamente esos intentos de sabotaje y los servicios son restituidos para seguir atendiendo a la población.

No dudamos que intenten continuar con esas facetas, pero estamos muy seguros de que se va a continuar dando respuestas contundentes a quienes intenten por esa vía generar intranquilidad en nuestro pueblo.

Mucha gente elogió la forma en la que el gobierno manejó el tema de la corrupción y el sabotaje en PDVSA, al escuchar las denuncias de los trabajadores. Del mismo modo se vienen haciendo denuncias de irregularidades en la banca pública ¿cuál sería la respuesta del gobierno?

Allí es vital el tema de la inteligencia social, el fortalecimiento permanente de los canales de comunicación entre el pueblo organizado y las instancias del gobierno revolucionario. Lo segundo sería la aplicación de todo el sistema constitucional legal para combatir esas cosas. Afortunadamente tenemos ahora una fiscalía que está trabajando para garantizar el estado de derecho y para castigar a quienes atentan contra la estabilidad pública y contra los bienes de la nación. El cambio fue radical, desde el mes de agosto, cuando como primera medida de la ANC, se toma la decisión de sustituir a una fiscal que formaba parte de un tinglado de corrupción, extorsión y traición a la patria, inmediatamente comienzan a evidenciarse los problemas de corrupción denunciados por los trabajadores y así se ha venido actuando.

Debemos vencer la impunidad, todo un sistema que se levantó para la obtención de recursos de manera fácil y en detrimento del Estado. Yo felicito las acciones que se han venido tomando y estamos seguros que se van a seguir tomando y el pueblo lo sabe.

Bloqueo exterior: ¿una tenaza sobre Venezuela?

Los continuos pronunciamientos de voceros de gobiernos de otros países, instituciones multilaterales como el “Grupo de Lima”, la Unión Europea y algunas ONG´s influyentes, han tejido un cerco alrededor de la política exterior venezolana

¿Considera que ese cerco está funcionando?

Ese es el deseo de ellos. Venezuela hoy más que nunca tiene el reconocimiento mundial. El presidente Maduro está al frente de la Organización de Países no Alineados, que es la segunda organización mundial después de la ONU. La autoridad moral que tiene hoy Venezuela es mejor que nunca antes. El papel de Venezuela en el ámbito internacional es irrefutable. Allí tenemos la reciente gira de nuestro canciller Jorge Arreaza, por donde quiera que ha ido recibe un apoyo contundente y mucha solidaridad, porque saben que el país está resistiendo y está confrontando al imperio más grande de la historia de la humanidad.

Venezuela no está sola, por el contrario está dictando pauta. Es una luz que guía a otros pueblos. No es por el petróleo ni por las riquezas de nuestro suelo solamente, es por la promoción del ideario bolivariano, del ideario chavista que somos un peligro para el imperio. Desde el punto de vista de ellos somos un mal ejemplo, lo que tiene que hacernos sentir orgullosos.

Mientras todos los demás, dicho esto por el propio presidente del Perú, son unos perritos que se arrastran y le mueven la cola al imperio, Venezuela es una patria rebelde que decidió ser libre y soberana. Y eso, lejos de restar apoyo, lo que hace es sumar mucho en respeto, en deseos de emular el ejemplo que está dando nuestra patria.

Hay un sector del país que se muestra temeroso ante estos pronunciamientos adversos, que muchas veces son bastante amenazantes ¿cree Ud. que corremos el riesgo de una intervención militar extranjera?

Esa es una opción que siempre el imperio tendrá allí, pero ellos saben a quién están confrontando. Somos un país con vocación libertaria, que tiene apoyo internacional, que tiene un pueblo que está decidido a seguir siendo libre. Para usar una expresión que le escuché a Diosdado Cabello en uno de sus programas: “Ellos sabrán cómo entrar. El problema es que no tienen idea si van a poder salir”. No es sencillo que se atrevan a dar un paso de ese tipo. El costo en política internacional, el costo económico, el costo en la desmoralización de ese imperio sería terrible.

Por eso yo creo que no. Ellos van a continuar en el campo en que nos han venido atacando: en lo económico. Ellos van a arreciar. Uno lo ve con el ataque a la nueva criptomoneda venezolana: el Petro, eso los tiene consternados. No podía ser de otro sitio sino desde Venezuela donde naciera esta brecha de esperanza ante el mundo, para quitarnos esa verdadera dictadura del dólar a nivel mundial.

Consecuencias en las urnas

Venezuela como país presidencialista, lleva regularmente sus esperanzas o frustraciones a los centros de votación y de allí derivan los resultados que marcan el rumbo del país. Ante el sabotaje, el bloqueo y la desmoralización de parte de las fuerzas chavistas, Nicolás Maduro enfrenta un nuevo reto electoral el 22 de abril. La oposición se ha negado a participar desde su plataforma Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y algunos candidatos con pocas posibilidades se han asomado.

Frente a la negativa de la MUD a participar en estas elecciones ¿cómo cree que afecte el reconocimiento de los resultados a nivel internacional?

Todas las organizaciones políticas del mundo deben estar extrañadas de la actitud de la derecha venezolana. En política los espacios no se ceden, en política los espacios que se abandonan inmediatamente los ocupa otro y eso va a ocurrir. Ya ellos lo demostraron con el error tremendo que cometieron en 2005 cuando decidieron no ir a las elecciones parlamentarias y quedaron fuera del sistema democrático.

Yo tengo la esperanza de que en la derecha hayan personas que no sean dependientes y serviles al imperio y decidan inscribirse, pero si no se inscribieran la contienda electoral se hará y nosotros tenemos que demostrarle al mundo con votos que estamos decididos a que éste es el camino: el camino electoral. El pueblo venezolano va a salir a votar porque sabe que es el sistema democrático que se expresa a través del voto, el que vamos a seguir fortaleciendo.

El 22 de abril, yo tengo la más grande convicción, de que la participación va a ser extraordinaria, independientemente de que vayan muchos candidatos o no. Igual nosotros no tenemos duda de que el presidente Nicolás Maduro va a ser el vencedor y el CNE lo proclamará como presidente electo para el período 2019-2025.

Yo no tengo ninguna duda de que vamos al 22 de abril con toda la fortaleza, con la convicción de paz, de soberanía. Y vamos a tener unas elecciones libres y transparentes, donde todas y todos podamos participar y demostrar al mundo, independientemente de lo que digan los medios de comunicación, nuestras profundas convicciones democráticas.

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Por Randolph Borges / Supuesto Negado