¿CÓMO HA COMBATIDO RUSIA LAS SANCIONES DE EE.UU Y EUROPA?

Solo un país en el mundo es tan grande para tener fronteras con Alemania y con Japón, playas soleadas de clima subtropical al sur y estepas congeladas en el Ártico. Con semejante área Rusia es imposible de aislar o bloquear, por eso cuando en 2014 los EEUU y la Unión Europea sancionaron a la Federación Rusa muchos creyeron que ese era un disparate tan grande como el de Napoleón y Hitler de invadirla.

Con una población de casi 150 millones de personas y todo tipo de recursos naturales Rusia es autónoma, en muchos sentidos.

Por eso el objetivo de las sanciones parece ser más puntual: debilitar la economía de Rusia y, sobre todo, cortar sus lazos con Europa.

¿Qué tal han resultado las sanciones? ¿Cómo ha reaccionado Rusia a las mismas? 

Otra vez la guerra fría

Periódicamente renace la paranoia anti Rusia en occidente: miedo de que se trague a Europa, de que amenace los intereses occidentales, etc.

Desde hace unos 10 años grandes campañas antirusas han aparecido en los medios occidentales: que si el dopaje de atletas rusos, que si la supuesta interferencia rusa en campañas electorales en EEUU o México

Por demás la guerra fría con Rusia ha demostrado ser muy conveniente y muy rentable, pero también le ha salido cara al establishment norteamericano: una de las razones de la derrota de Hillary Clinton fue que claramente anunció un enfrentamiento directo con Rusia durante la campaña asustando a mucha gente que prefirió la oferta de Trump de llevarse bien con Putin y concentrarse en los problemas internos.

Desde la llamada “Revolución Naranja” Ucrania ha sido el tablero de ajedrez de la lucha entre la OTAN y Rusia que tienen cada una sus aliados y fichas dentro de ese país como Timochenko (OTAN) y Yanukovich (Rusia). El punto culminante de esa lucha fue 2014, cuando fueron incorporados la República de Crimea y el puerto de Sebastopol a la Federación de Rusia.

Fue entonces cuando Washington y sus aliados de la UE lanzaron varias rondas de sanciones tras acusar a Moscú de violar la soberanía de Ucrania.

Rusia rechazó las acusaciones y aseguró que el referendo sobre la independencia de Crimea, supervisado por entidades internacionales, cumplió con todas las normativas de rigor.

Pero ¿en qué consistían las sanciones?

En primer lugar, Barack Obama prohibió la entrada en EE.UU. a 11 políticos y embargó sus activos. Luego Canadá y varios países europeos añadieron nuevas listas de sancionados, pero ese apenas es un protocolo que anuncia que luego vendrán las sanciones de verdad, en este caso, las sanciones a empresas rusas.

Las principales fueron Gazprom Neft; Lukoil, Rosneft, Gazprom, Surgutneftegaz, Transneft, Rostec y la corporación aeroespacial Oboronprom vetadas para hacer negocios en EE.UU. y la UE.

En concreto:

  • Se restringió el acceso al mercado de capitales para varios bancos rusos afectando al Sberbank, el Banco de Moscú, Gazprombank, Rosseljozbank, Vneshekonobank y VTB.
  • Otro ataque fue a las empresas de tecnología y defensa: la oficina de diseño Raspletin, el Instituto de Estudios para Diseño de Instrumentos Tijomirov, la planta Kalinin, la planta Mytischenski y la empresa de investigaciones Dolgoprudny que fueron sancionadas.
  • Incluso Australia, Japón y el bloque europeo sancionaron a cinco bancos rusos: Sberbank, VTB, Gazprombank, VEB y Rosseljozbank a los que las compañías residentes en esos países ya no podrán solicitar créditos.

Otras acciones adicionales incluyeron el tratar de que se cancelara el mundial de fútbol de Rusia, lo que inició una campaña de publicidad y relaciones públicas contra los atletas rusos, la venidera olimpiada rusa y luego, contra el gobierno de Putin por, supuestamente, tener un equipo para manipular elecciones en otros países.

Las sanciones coincidieron con la caída de los precios del petróleo y le costaron millones a Rusia y las empresas que tenían negocios con ella. Se desató una ola inflacionaria y la moneda rusa, el rublo, sufrió una severa devaluación.

Pero los rusos no fueron los únicos afectados: muchas pequeñas empresas europeas que comercializaban con Rusia quebraron o sufrieron pérdidas cuando se les prohibió tener tratos con ese país y quedaron como daño colateral.

Contraofensiva

Rusia respondió con sanciones para el sector agrícola y alimentario de la UE y los EE.UU.: esto afectó productos como la carne, pescado, embutidos, crustáceos, moluscos, legumbres, hortalizas, lácteos, verduras y frutas.

En los dos años siguientes aumentó sus importaciones de productos alimentarios desde Ecuador, Chile, Brasil y Argentina.

Si las sanciones lograron algo fue que Rusia tuviera una influencia en el exterior más fuerte que nunca, y Putin lejos de ser satanizado se convirtió en el jefe de Estado ruso más popular desde Jrushev y Gorbachov, objeto de todo tipo de memes y chistes que le pintan o como un villano de James Bond o como el tipo más cool del mundo.

No extraña que tenga esa imagen: durante 2016, se movió vigorosamente en el frente petrolero logrando imponer una política de recuperación de los precios, algunos analistas aseguran que fue decisiva su intercesión ante Irán, que quería recuperar sus cuotas de mercado bajando el costo de su barril. En efecto, junto al Rey de Arabia Saudita, Putin fue la figura decisiva en la recuperación de los precios.

Rusia también es uno de los grandes productores de armas del mundo y contrarrestó las sanciones al consolidar su presencia en ese mercado.

En el terreno militar defendió sus intereses entrando en Siria y en lugar de pronunciarse retóricamente contra el Estado Islámico le golpeó duramente.

El fracaso de las sanciones

Desde el principio varios analistas sostuvieron que esas sanciones podían afectar tanto a Europa como a Rusia: según datos de la Comisión Europea, las exportaciones europeas al mercado ruso en 2013 de los productos vetados a Rusia alcanzaron los cinco mil 252 millones de euros. 130 mil empleos vinculados a ese sector entraron en riesgo debido a la guerra comercial contra Rusia.

Esto no quiere decir que Rusia no haya sufrido: ha sufrido una enorme fuga de capitales y la devaluación del rublo, pero se realizaron ajustes macroeconómicos, se atrajeron inversiones, establecieron reglas presupuestarias que obligaban al ahorro y se aumentó la oferta de bienes y servicios. Logrando que la inflación disminuyera a menos del al 4 % en casi todo el país.

En el terreno de la producción se lograron proezas como incrementar la producción de alimentos agrícolas se ha incrementado en más de 5.000 millones de dólares, convirtiéndose, con 17 millones de toneladas exportadas en el primer exportador agrícola del mundo.

La industria superó la recesión en 2017 y creció un 1,2 %, en particular la industria metal-mecánica, la farmacéutica y la energética. Por ejemplo, las exportaciones de gas crecieron 8,7 % y la producción un 14,6 %.

Pero el fracaso de las sanciones se evidencia sobre todo en el éxito del sector financiero ruso, su principal objetivo, creció del 5,1 % debido en gran parte al saneamiento de varios bancos por el Banco Central.

Aunque la presión contra Rusia continúa, el fracaso de las sanciones es tan claro que, la UE parece haberse hartado de que los EE.UU. le diga con quién hacer negocios.

En definitiva, el éxito de Rusia al combatir las sanciones puede resumirse así:

  • Resolución de hacer ajustes macroeconómicos cuando es necesario y aplicar la disciplina fiscal.
  • Diversificar la economía produciendo tanto materias primas, como bienes de capital, conocimiento y servicios.
  • Tener la capacidad de hacer relaciones nuevas y atraer inversiones.
  • Reaccionar creativamente, y hasta con sentido del humor, a los intentos de cerco mediático o guerra informativa.

Ahora que se aproxima el mundial de futbol y las olimpiadas rusas, la nueva guerra fría se desplaza cada vez más del terreno económico al comunicacional, pero las lecciones de Rusia al enfrentar las sanciones quedan como una lección de geopolítica.

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Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado