Sandino Primera: La canción necesaria hoy puede sonar a rap o reguetón

El cantautor Sandino Primera conversó con Supuesto Negado sobre la gira Ruta La Alborada, con la que lleva su música a comunidades de todo el país en un esfuerzo por ofrecer arte y poesía en espacios no convencionales.

El hijo mayor de los cantores Sol Musset y Alí Primera, quien también hace parte de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) por el sector de artistas y cultores, opinó que el trabajo legislativo del órgano plenipotenciario ha sido insuficiente y a veces desconectado de la realidad concreta del pueblo.

No obstante, dejó claro que se apunta a acompañar sus esfuerzos hasta el final aspirando a una nueva Carta Magna que retrate genuinamente esta época y este país, con énfasis en concretar la verdadera independencia.

Andas en pleno despliegue de tu Ruta La Alborada ¿cómo ha sido la experiencia y cómo ha sido la reacción de la gente?

Es maravilloso estar lográndolo. Ha sido un trabajo colectivo. Se trata de una actividad muy sencilla para tener un contacto más cercano porque el micrófono, el parapeto, hace distancia. Hacemos proselitismo político pero no hacemos proselitismo partidista. No hablamos tanto, procuramos es la música. Y ha sido maravillosa y fuerte la reacción de la gente. No es que nos sorprenda pero sí nos reafirma esa sabiduría, que trasciende el tema de defensa del gobierno o la oposición, es algo muy social.

Comenzamos en Mérida y hemos ido a Aragua, Portuguesa Falcón, Miranda, Caracas, Monagas, y hay un trabajo especial con 50 comunidades en Miranda. Tenemos financiamiento solidario privado y público. Todo esto en el marco del lanzamiento del disco “La Alborada”.

El arte tiene una capacidad de tocar temas muy humanos, cerebrales, sentimentales, y cuando sabemos que hay esta realidad económica, social, cultural, sería muy difícil que nos quedáramos quietos. Creemos que la solución al problema en el que estamos metidos hoy como sociedad es sostener un momento revolucionario, extenderlo al máximo, y eso nos tiene inspirados.

En paralelo a ese trabajo artístico y social haces parte de la ANC. ¿Cómo ha sido el trabajo allí?

Eso fue a partir de una decisión de la gente, de los trabajadores del arte. Ser parte de todas esas reflexiones, de lo económico, de lo social, de lo cultural, es lo que nos motiva a asumir este espacio.

Espero que seamos más útiles de lo que hemos sido hasta ahora, aun así nosotros no vamos a dudar ni a quedarnos tranquilos con lo que fuimos a hacer. Todo lo que hay que resolver en el tema cultural nos interesa mucho, y mientras haya cuatro artículos nada más que hablen de lo cultural como expresiones artísticas, y no aterricemos conceptos, vamos a seguir un poco atrás de las aspiraciones.

Si no lo logramos nos sentiríamos completamente defraudados, pero hasta ahora hemos avanzado mucho en los aportes específicos de reforma a estos cuatro artículos, porque eso fue lo que nos permitieron. Hicimos muchas propuestas, nos dijeron de muchas formas y nos siguen diciendo, pero al menos conquistamos algo inmenso que es que todos ya estamos en coincidencia de que la cultura no es simplemente las artes.

Su etapa legislativa, que hasta ahora sólo ha promulgado ciertas leyes, no se ha desarrollado de acuerdo a nuestras aspiraciones, y a veces ha sido desacertada, muy desconectada de temas de primer nivel de importancia social, en todos los aspectos. Se han tomado decisiones importantes pero nos sentimos insatisfechos. Esa insatisfacción es la que estamos buscando encausar en la lucha.

¿Cuál es tu expectativa principal de lo que debe quedar plasmado en esa nueva carta magna?

En principio que somos un territorio que está en vías de liberación culturalmente, viviendo las secuelas de una poscolonización. Que somos dependientes de un gran esfuerzo humano en otros países para garantizar materialmente nuestra forma de vida, que es una falla. Por eso es inevitable que la Carta Magna tribute a que nuestra gran inversión monetaria sea para la adquisición de patentes, para la educación, la ingeniería, las prioridades. Eso es lo que deberíamos estudiar desde bachillerato, fortalecer las carreras universitarias técnicas, para sobrevivir mientras estamos desarrollando nuestra verdadera identidad, que sea menos contaminante con la tierra, que sea menos dependiente del petróleo. Buscamos sintetizar esto en un gran prólogo.

Si no resolvemos lo material, ¿cómo vamos a pensar en otra cosa? Estamos por todos lados impregnados de ideas independentistas pero no lo hemos resuelto, por eso es que Chávez marcó tanto.

¿Crees que la Constituyente ha estado a la altura del momento que le ha tocado?

Aspiramos mucho. Simón Bolívar, César Rengifo, Alí Primera, etcétera, etcétera, nos dejaron un techo muy alto, por eso no puedo decirte que alcancemos algo que nos haga sentir satisfechos. Pero no vamos a soltarla, la tenemos ahí mordida, estamos dentro del poder. Algunos nos decían a los cuatro meses: “renuncia, sálganse de esa mierda, nos volvieron a engañar”. Y nosotros, “pero coño, si nunca hemos estado en ese peo ni tampoco hemos aspirado a esa vaina”. Yo particularmente no lo voy a soltar, vamos a buscar ser parte siempre de que en algo avancemos concretamente. Que sirva hasta en lo laboral, que hasta el artista pueda ser reconocido como trabajador, porque en este país no existe eso como tal.

Bautizaste hace unos meses tu disco “La Alborada”. ¿Tiene algo que ver ese nombre con el momento que vivimos?

Así se llama el disco desde 2011, cuando comenzamos a grabarlo, y fue el nombre que le dimos a la ruta. Nosotros creemos que nos tocó como generación y como victoria social vivir un momento de agitación mundial. Hoy es un país, mañana es otro, Venezuela está pegada en todo el mundo. Cada vez es más creciente. Y es la alborada, es el amanecer. No ha salido el sol, simplemente se ve un poco, alumbra algo. Claro, esas luces traen consigo darnos cuenta que estábamos en la oscurana, y que lo que nos rodea es un basurero. Hoy esa luz existe, es verdad, es concreto. “La Alborada”, en once canciones, reconoce eso.

¿Cómo sientes la salud del movimiento de la canción necesaria hoy en Venezuela?

Ha seguido también transformándose, entendiendo y aterrizando conceptos. Hace poco se le decía música venezolana a la música llanera, y lo relacionamos como algo cierto y es injusto. Hoy hay una canción que se plantea con lo que pudiera ser la canción necesaria en géneros como el rap. Ritmos como el reguetón, el rap, los ha producido gente de este continente que tuvo una fractura social. Así que hemos ido entendiendo que la instrumentación no debería ser ninguna limitante por encima de lo que está diciendo tu palabra. Si somos conscientes de eso la canción tiene una connotación distinta, la hace mucho más capaz.

Aquí hay un movimiento artístico haciendo cosas maravillosas, que se la está jugando. Latinoamérica está encendida. Me gusta lo que hace McKlopedia, Apache, el grupo Radio Candela en Barquisimeto, la banda Los Colores, Amaranta Pérez, Gino González, y eso está apenas en desarrollo.

Servando es el productor ejecutivo del video promocional de “La Alborada”. ¿Colaboran todavía juntos los hermanos Primera?

Somos hermanos, ese amor nos mantiene juntos. El video costó 400 dólares, se los pedí a él y con eso logramos hacerlo. Servando participa en todo esto porque él es parte de este movimiento musical a favor de Venezuela, y del desarrollo y reconocimiento de todo nuestro acervo musical y artístico. Igual Florentino.

Tenemos rato sin escribir juntos pero siempre nos cantamos lo que componemos y eso nos motiva, nos inspira. Últimamente he pensado mucho en eso, sé que hay muchas canciones que no nos hemos cantado. Hoy en la mañana la pasé con Florentino, cantándonos, reflexionando sobre estas cosas, todo el tiempo estamos en ese peo ¿qué hacer y qué seguir haciendo? La cosa siempre es buscar hacer una revolución.

Por Rosa Raydán / Supuesto Negado