Sin agua de este a oeste

¿Dos meses sin agua? Eso no es nada nuevo pal cerro. Pero para Caurimare, Altamira y Las Mercedes sí es la nueva “maldición del Gobierno”. Ahora sufren como si vivieran en Antímano, La Vega o Petare. Es verdad que la igualdad social es en las buenas y en las malas, pero el miedo a morir de sed está ahora “socializado” entre todos los habitantes.

La sequía parece ser la principal causa, (incluso el presidente de Hidrocapital está a la espera de las lluvias), pero nada indica que torrenciales aguaceros vayan a resolver la situación que es provocada por problemas más estructurales: que si el Tuy 3 y el 4, el colapso de La Mariposa y las turbinas dañadas, aunque para los funcionarios todo se reduce a “planes de mantenimiento” que con la crisis podrían durar algunas generaciones. Más si el agua no puede mandarse con las remesas.

Ante tanta criticadera, desde Supuesto Negado proponemos como posible solución que todos vayan a su oficina una vez a la semana. Así ahorran agua e incluso se ahorran la sudadera en la calle con este calor. Mientras, pueden leer aquí sobre esos problemas estructurales que afectan el surtido de agua, cómo el racionamiento ahora afecta a sectores privilegiados de los centros urbanos e, incluso, cómo hace la gente para resolver el vital líquido por aquí y por allá.