SOBRE CARAS NUEVAS

Paradoja. El chavismo que vendrá tiene que parecerse mucho al chavismo que se fue, es decir, al de los tiempos en los que el comandante estaba físicamente presente. No está fácil porque cuando hicieron a Chávez, rompieron el molde.

Dar la cara en tiempos de vida cara. Retomar el tiempo de buen viento que vivió el chavismo de la mano del comandante no es tampoco tarea fácil desde el punto de vista económico. Con el petróleo volando bajo y la inflación a galope tendido, dar la cara por el chavismo es un acto de valentía. ¿Quién le echa pichón?

Viejos no, muy vistos. Muchos dirigentes del chavismo no llegan a 50 años o apenas han cruzado ese umbral. Son edades avanzadas para el deporte o para ser galanes o galanas de telenovelas, pero no para la política. Sin embargo, bastante gente en el país los percibe como viejísimos y hasta los ponen en el mismo lote de Ramos Allup. Eso se debe a que han estado en los primeros planos de la intensa historia reciente durante cinco, diez, quince o veinte años. Es decir, que han pasado por un verdadero trapiche humano. No es que sean tan viejos, sino que están muy vistos (y muy exprimidos).

Se vende cara con poco uso. Como estamos en tiempos en los que cada quien trata de sacarle provecho a lo que tiene, hay varios por ahí que han puesto en el mercado su propio rostro, con un argumento de venta bastante poderoso: poco uso. ¿Usted compraría una cara así?

Como adecos en el 98. Mi politóloga, Prodigio Pérez, dice que para una buena parte del país, el chavismo está hoy en la misma delicada situación en que estaban los adecos en 1998, cuando se les identificaba con todo lo negativo y perverso. En ese trance –la experiencia lo dice- no hay nueva cara que valga.

Luego del hijo, la hija. Otra doña, que hace análisis político pero a escala amateur (con pura sabiduría popular) afirma que para preservar al chavismo se necesita alguien que “de verdad” sea hijo de Chávez.  Con lo de “de verdad” se refiere, claro, al sentido figurado como el presidente Maduro ha usado la condición de “hijo” del comandante. Aclaremos que la doña no acusa a Maduro de usurpar el rol. Nada de eso, pero opina que hay que poner de inmediato a calentar el brazo en el bullpen a María Gabriela, pues bien, se sabe que “Huguito” no se mete en política; Rosa Virginia tiene un perfil más bajo que su hermana; y Rosinés aún está en la categoría sub-20.

Escalona va escalando. Entre las caras frescas que pueden comenzar a figurar en esta dura etapa para el chavismo está la del teniente Juan Escalona, quien, como él mismo lo declara en su cuenta Twitter, fue bendecido por Dios al ser designado ayudante del presidente Hugo Chávez. Nativo de Biscucuy, donde Portuguesa deja de ser llano y se empina hacia la cordillera, el muchacho canta recio y tiene la unción del gran comandante. ¿Qué más necesita?  

La mía, por ejemplo. En política, muchos de los que claman por que se le dé paso a caras nuevas parecen decir “la mía, por ejemplo”. Mosca con esos.

Clodovaldo Hernández/Supuesto Negado