Táchira: tan cerca de Colombia y tan lejos de “Venezuela”

¿Cómo se vive en el Táchira, al ladito de Colombia, en medio de la crisis económica y migratoria? Te lo contamos en este reportaje que forma parte del seriado especial que publica Supuesto Negado sobre la situación en la frontera.

En el borde fronterizo del estado Táchira –San Antonio, Ureña, Palotal y Tienditas– es difícil creer que se está en Venezuela: productos exclusivamente colombianos, el peso como moneda de uso local y las autoridades de facto son los grupos irregulares colombianos.

No es una metáfora decir que la gente del Táchira está más cerca de la Casa de Nariño que de Miraflores: A 627 kilómetros del Táchira está Bogotá y a 840 km Caracas.

La crisis económica impacta en la frontera y ante la falta de servicios médicos y alimenticios proporcionados por el Estado y el desabastecimiento en el sector privado miles de venezolanos deben cruzar a Colombia para realizarse tratamientos médicos, comprar medicamentos, alimentos o fertilizantes.

Además, cada día se suman más pobladores del interior de Venezuela –desde Caracas, inclusive– que viajan al Norte de Santander.

Ana María Acevedo viajó desde Mérida hasta Cúcuta para conseguir la ampolla Paclitoxellos –un medicamento contra el cáncer que necesita su madre, Olga Salazar, diagnosticada hace ocho meses.

Los oncólogos venezolanos recomiendan a sus paciente ir hasta Cúcuta porque en las farmacias de alto costo, adscritas al Instituto Venezolano del Seguro Social (Ivss), donde entregan gratuitamente los tratamientos, no hay.

La Liga Anticancerosa de Cúcuta asegura que recibe unas cuarenta personas al día. Algunas viajan a operarse gratuitamente gracias a programas especiales activados para venezolanos. Otros se trasladan hasta Colombia para comprar medicamentos en farmacias.

Según los comentarios generalizados en este estado occidental, la distribución de los productos y beneficios del Sistema Nacional de Misiones que implantó el presidente Hugo Chávez en el año 2003 –y que continúa desarrollando el actual Gobierno de Nicolás Maduro– ha tenido un franco deterioro, sobre todo desde hace cinco años.

A pesar de que la Misión barrio Adentro ha atendido –según una nota de prensa emanada de la coordinación estatal– más de un millón cien mil personas en el Táchira, cada día más gente atraviesa la frontera para buscar atención médica.

¿Hacer mercado en Colombia o esperar el Clap?

A pesar de que el llamado “protector” del Táchira Freddy Bernal, también es el coordinador nacional de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), este programa presenta serias irregularidades en el estado y la mayoría de los pobladores no planifica esta venta de productos a aprecios subsidiados dentro de su cronograma familiar real.

La última entrega de este beneficio en San Cristóbal se hizo hace dos meses. En esa oportunidad fueron repartidas 23 mil cajas.

Dos “jefas de calle de San Cristóbal y Táriba consideran que el bloqueo contra Venezuela ha impactado negativamente en el desarrollo del programa. Antes se entregaba más”, dicen.

La denuncia generalizada de los habitantes entrevistados por Supuesto Negado fue que la decisión sobre el envío de productos alimenticios, las jornadas de asistencia de salud o educativas, la selección de los beneficiarios y la regularidad de los “beneficios” de las misiones, recae en Caracas, eso sí, según los datos administrados por las autoridades regionales y los militantes organizados del PSUV que tienen dicha tarea.

“La gente agradece cuando llega el Clap porque es un gran alivio. Se entregan entre 10 y 14 productos. Con lo que se compra toda la caja, en el mercado capitalista no se compra ni uno”, dijo una de las jefas de calle de La Unidad Vecinal, un sector popular de San Cristóbal.

Economía familiar

Es más económico comprar en Colombia lo necesario para que una familia se abastezca de los alimentos básicos que en el mercado venezolano. El ahorro es de cerca de 40% aún con todos los gastos que implica el viaje hasta el vecino país.

La hiperinflación criolla que dispara los precios de la mayoría de productos y servicios los coloca muchas veces por encima de los estándares internacionales.

Por esta razón resultan muy poco competitivos los sueldos en Venezuela frente a los de Colombia.

“Mientras el sueldo mínimo global en Venezuela son 15 dólares (300 mil bolívares) en Colombia son $270. En teoría, con solo pasar el puente un trabajador puede conseguir un empleo donde le paguen 1.800% más.

Actualmente toda la producción industrial y agrícola tachirense, las expectativas de los consumidores, las tasas de desempleo, y los sueldos y salarios están determinados por dos factores transversales: la proximidad con Colombia y su conflicto interno y la crisis migratoria que atraviesa Venezuela.

Carlos Sánchez, va desde Trujillo, un estado ubicado a 360 Km, con 50 dólares hasta Cúcuta para hacer el mercado semanal. Con eso se compran varios artículos de cada producto”, detalló.

No es un dato menor que el cálculo del cambio de bolívares o dólares a pesos puede sufrir alteraciones durante el día.

“Es mejor traer dólares, uno se evita sufrir por efectivo y se va seguro porque aceptan cualquier billete de los verdes”, explicó Sánchez.

De acuerdo con la Asamblea Nacional la inflación interanual en Venezuela se ubicó en 1.304,494 en abril de este año, sin embargo, para el Banco Central de Venezuela en el año 2018 cerró en un 130.060%.

Desde el 2016, principalmente el “bachaqueo” de productos va en sentido contrario. Este paso de mercancías se ha convertido en una actividad de subsistencia para miles de familias ha alertado Fedecámas en Táchira.

Misión Vivienda

La última entrega de Misión Vivienda en el Táchira, en octubre, entregó 25 casas bajo el método de “autogestión”, es decir, el programa les ofreció el asesoramiento ingenieril, arquitectónico y los materiales para la construcción, pero fue la propia comunidad la encargada de hacerla.

Según los últimos indicadores, en el estado Táchira la Misión Vivienda Venezuela ha culminado cerca de 70 mil nuevos hogares y están en fase de ejecución otros 12 mil.

Sin respuesta, ni competencia

Sobre las otras misiones: Zamora, Milagro, Piar, Miranda, Negra Hipólita, Identidad, Guaicaipuro, Cultura, Ciencia, Rivas, Robinson, Sucre, Barrio Adentro y Vuelvan Caras, los entrevistados aseguraron no tener información.

El Táchira es uno de los cuatro estados gobernados por la oposición. Allí la adeca Laidy Gómez se alzó sobre el candidato chavista a la reelección en octubre de 2017.

Este estado, como la mayoría de las regiones del país, sufre los embates de la crisis eléctrica. De hecho, junto a Zulia y Mérida, es de la entidades con apagones más prolongados.

El diputado de la Asamblea Nacional y coordinador regional del Comando Venezuela en el estado Táchira, Eduardo Marín, dijo sobre las misiones del Gobierno que “la creación de estructuras paralelas da espacio libre a la corrupción y además están ideadas para crear un vínculo cínico de gratitud entre quienes la reciben y los políticos que la entregan. El chavismo busca la lealtad personal y partidista a costas de una política supuestamente social”, criticó.

Algunos analistas y consumidores de las “Misiones Socialistas” consideran que la falta de certeza sobre el momento en el que van a recibir la compensación y además los rigores e incomodidades para su adquisición en lugar de revalorizar su condición de sujeto de derecho lo estigmatiza como usuario pobre.

Por Edgard Ramírez / Supuesto Negado

Siga leyendo los trabajos especiales que Supuesto Negado publicó en su página web a propósito del seriado dedicado a la situación fronteriza. Con entrevistas, reportajes y artículos de análisis nuestro equipo periodístico va tras la pista del día a día en la zona limítrofe colombo-venezolana.