Telares, trading y otros atajos: ¿estafa o dinero fácil?

Cada día son más las personas que arriesgan pequeños capitales en dólares invirtiendo en “novedosos” esquemas piramidales.

A raíz de la crisis económica local −caracterizada por la hiperinflación− miles de venezolanos y venezolanas se las ingenian para rendir su dinero y buscar nuevas fuentes de ingreso.

Algunas de ellas tienen tres factores en común: alta rentabilidad en corto tiempo, están dirigidas a un público con poco conocimiento financiero y se relacionan con un solo promotor o una empresa única.

En estos tiempos de redes sociales, criptomonedas y feminismo, hay dos “sistemas” que despuntan por su proliferación y adaptación a estas nuevas corrientes. Veamos:

Telares de la abundancia

También conocido como círculo del dinero, flor de la abundancia o mandala de la prosperidad, consiste en invertir una cantidad de dinero y obtener ocho veces la suma inicial.

CMA, una periodista caraqueña que participa en uno de estos grupos, accedió a conversar con Supuesto Negado solo si se obviaba su nombre. “La confidencialidad es uno de los hilos del telar”, explicó.

Ella “ofreció” 1.440 dólares y espera recibir $11.520.

El “mandala plano” está conformado por una mujer a quien llaman “agua”, que es el centro; dos “tierras”, que son los dos pétalos que rodean el centro; cuatro “vientas”, que son los pétalos que rodean a las “tierras” −y que tienen la tarea de conseguir cada uno dos aportantes−, que se convertirán en las ocho “fuegas”.

Una vez que el agua (el centro de la flor) recibe el dinero de las ocho “fuegas”, se retira y el esquema se divide en dos nuevas estructuras donde cada una de las “tierras” se convertirá en el centro de una nueva flor ocupando el lugar de “agua”.

En estos dos nuevos telares o flores, las cuatro “aires” se convertirán en “tierras” (dos en una flor y dos en la otra), y las “fuegas” se transformarán en “vientas” (cuatro en una flor y cuatro en otra), y deberán conseguir cada una dos nuevas “fuegas” para completar la flor o telar.

Si cada telar completo está conformado por quince personas solo para que ganen estas deberían completarse otros catorce telares (y participar ciento doce personas nuevas). Así la estructura debería reproducirse hasta el infinito para que todos ganen.

Amiga, date cuenta

CMA ingresó como “telarina” por invitación de una amiga muy cercana. Este telar en particular es solo para mujeres. La impronta feminista y la “sororidad” (término que refiere a la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género) son el centro ideológico del grupo.

“No son medidas desesperadas. Es una organización consciente para surfear el sistema capitalista desde el empoderamiento. Es humanista e innovador”, explicó CMA.

La entrevistada desestimó que se trate de una estafa del tipo piramidal. “Estamos convencidas de que los sueños se pueden hacer realidad desde la complementariedad. Al capital le interesa que tú seas individual. Nosotros hablamos de cocreación. Es un tema filosófico”, insistió.

Para las integrantes del telar no es una simple transacción financiera, sino una nueva forma de relacionarse con la abundancia, según dijo.

Trading de criptomonedas

En los últimos años las monedas digitales han experimentado una adopción sin precedentes, convirtiéndolas en una herramienta financiera y tema de conversación casi popular.

El exponencial aumento de los precios de algunas criptomonedas (principalmente bitcoin, ethereum y ripple,) moviliza muchas expectativas a mediano plazo, sin embargo hay empresas (broker) que ofrecen duplicar la inversión en solo cuarenta días, si se compran algunos paquetes (pagaderos en monedas digitales).

ALR, diseñadora gráfica de Mérida, compró en mayo tres paquetes de 500 dólares a la empresa Trading Waves Fusion luego de ver cómo una amiga muy cercana estaba ganando 100 dólares semanales con una inversión inicial de 750 verdes.

A pesar de la desconfianza y la información que buscó en internet, presenciar cómo su amiga ganaba hasta 3% diario la hizo decidirse.

“Tenía los prejuicios normales ante un negocio que parecía muy fácil. Sin embargo, al comenzar a cobrar las dudas se disiparon”, dijo.

Socializar la buena noticia

En las reuniones de Trading Waves Fusion se mencionaba que no necesariamente los inversores debían incluir nuevos integrantes para poder cobrar lo ofrecido. Sin embargo, hacerlo generaba mayores beneficios (el tiempo de retorno de inversión se acortaba sustancialmente).

“Cuando empecé a cobrar invité a amigos cercanos a participar. No por el afán de ganar más sino de que otros pudieran beneficiarse como yo”, explicó ALR.

La popularización de la empresa y el crecimiento exponencial de sus integrantes hizo que el mayor inversor local abriera una oficina y comenzara una “escuela de negocios” para captar aún más personas.

Sin embrago, para la primera semana de julio de este año, cientos de personas se organizan para denunciar a la empresa porque desde hace un mes no emite pagos. Los “voceros” de la empresa, por ahora, aseguran que se trata de un retraso por actualización de su portal.

¿Oportunidad o estafa?

En los dos casos mencionados (telares y trading de criptomonedas) hay ganadores y estafados.

Los primeros lograron no solo recuperar su inversión sino obtener las ganancias esperadas. De hecho, Supuesto Negado conoció casos de personas que reinvirtieron el capital obtenido (segunda vuelta o reciclaje) para ganar aún más.

Sin embargo, las experiencias negativas son muy comunes. No solo en nuestro país sino en otros cercanos, como Argentina y Colombia, en donde las autoridades han tenido que intervenir.

Andrés Domínguez, administrador y especialista en finanzas de la Universidad de Los Andes (ULA) explicó que estas inversiones al principio pueden funcionar y la gente recibir su dinero sin contratiempos. “Pero es un esquema muy difícil de mantener en el largo plazo y según las experiencias siempre fracasan”, alertó.

La explicación es que llega un momento cuando ya nadie ingresa y la pirámide o la flor se tranca.

Por eso, los primeros inversores reciben lo prometido pero el resto, que se queda a la mitad, no.

Domínguez considera que quienes invierten sus recursos en estos sistemas no comprenden un principio financiero básico: A mayor rentabilidad −de una inversión o proyecto− mayor riesgo. “Si usted mete X cantidad y de la noche a la mañana le entregan tres u ocho veces lo que invirtió, es una rentabilidad gigante… pero el riesgo también lo es”.

El catedrático explicó que a pesar de que los impulsores de estos sistemas se empeñen en negarlo, se trata básicamente del famoso Esquema Ponzi: una operación fraudulenta de inversión que implica abonar a los integrantes de estos grupos intereses obtenidos del dinero de los nuevos inversores.

“Claro, estos últimos se afianzan en la misma promesa… Recibirán beneficios de quienes entren después”, puntualizó.

Por eso una de las formas de mantener por más tiempo la estafa es hacer que los incautos vuelvan a invertir su dinero en la operación en lugar de retirarlo. “De esta manera, los miembros piensan que poseen el dinero, pero en realidad no hay forma de que puedan retirarlo”.

El proceso de reinversión se utiliza para mantener a los inversores en el juego y retrasar el “punto de falla” del esquema Ponzi.

El nombre de este tipo de sistema viene del italiano Carlo Ponzi y de la megaestafa que realizó en la década de 1920 en Estados Unidos.

¿Antecedentes en Venezuela? Te lo tengo

A mediados de los años 1980, existió un tipo de negocio piramidal llamado Guayana Money Internacional o Gumis, el cual ofrecía intereses cercanos al 30% mensual.

Al cabo de un par de años, y con los cientos de acreedores reclamando sus beneficios, el sistema dejó de pagar, y el Gobierno nacional tuvo que intervenir demandando a sus creadores, a los cuales nadie volvió a ver.

Otro caso registrado más recientemente, en 2003, fue conocido como “La vuelta”, un fraudulento plan de negocios que captaba fondos en dólares bajo la promesa de retornar el 10%. Luego incrementó su interés a 20% de la inversión.

Los beneficiarios podían retirar sus inversiones a final del mes o también podían reinvertirlas. Obvio, la mayoría de los integrantes decidían seguir invirtiendo.

El colapso piramidal se originó en 2005

El caso más reciente, de hace apenas dos meses, resultó en la captura de los miembros de la empresa Coinvest por estar involucrados en la presunta realización de estafas con inversiones de criptomonedas.

Según informaron las autoridades, desde Coinvest aseguraban a sus inversores una ganancia de un 8% mensual por medio del Trading de criptomonedas.

Con esta modalidad de “negocios” los estafadores lograron robar 2.8 millones de dólares.

Los porcentajes de ganancias prometidos se entregaron solo durante los primeros dos meses. Pasado ese tiempo, los responsables del fondo de inversión desaparecieron.

No es un dato menor que las propias autoridades venezolanas destacaron en la rueda de prensa que no todas las opciones de inversión en trading dentro del país son negativas y que “en algunos casos tienen validez”.

Público y común… pero ilegal

Todos estos esquemas funcionan sin control estatal y paralelos al sistema financiero. Eso aumenta todavía más el riesgo.

En muchos países esta práctica es directamente un delito. Por ejemplo, en el año 2016, la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) de Colombia advirtió a la ciudadanía acerca del fenómeno de “la Flor de la Abundancia”, por considerar que tiene posibles consecuencias perjudiciales para el patrimonio de los participantes.

En Venezuela, hasta ahora, no se han hecho públicas denuncias de estafas por el método de la flor, sin embargo, el Código Penal (capítulo III) tipifica este tipo de fraudes.

Señala que “el que con artificios o medios capaces de engañar o sorprender la buena fe de otro, induciéndolo en error, procure para sí o para otro un provecho injusto con perjuicio ajeno, será penado con prisión (…)”.

Así que si pretende invertir su dinero en este tipo de negocios, piénselo muy, muy bien. En caso de decidir hacerlo, la mejor recomendación es recuperar la inversión lo antes posible.

Después, si decide continuar, el resto será ganancia. Suerte.

Por Edgard Ramírez Ramírez/ Supuesto Negado