Testigos de Jehová también afrontan escándalo por abuso sexual a menores

El turno de sentarse en el banquillo de los acusados esta vez es para la comunidad de testigos de Jehová. Esta religión, que tiene más de ocho millones 500 mil devotos en todo el mundo, se enfrenta a la polémica por una demanda que dos de sus feligreses interpondrán ante una corte de Nueva York por abuso sexual.

Se trata de un hombre y una mujer que aseguran haber sido abusados cuando eran niños por dos líderes de los testigos de Jehová, apoyándose en un nuevo instrumento legal que entrará en vigor el miércoles y que lleva por nombre Ley de Víctimas Infantiles.

Esta legislación permitirá a las víctimas de abusos abrir un proceso civil hasta la edad de 55 años y presentar cargos penales hasta los 28, frente a los 23 que permitía la ley anterior.

Heather Steele, una de los demandantes, refirió que apenas comenzaba a caminar cuando comenzó a ser molestada sexualmente por Donald Nicholson, líder de la congregación a la que asistía su familia y que ahora tiene 82 años de edad.

Refiere la víctima, que todo comenzó con sexo oral hasta que Nicholson logró consumar el abuso sexual cuando ella tenía 10 años. El hombre, que pasó cuatro años en prisión por este delito, se mudó finalmente a Nueva Jersey en donde nadie conocía su pasado como pederasta. Antes de ser acusado la comunidad religiosa a la que pertenecía presionó a la familia de la víctima para que no presentara cargos en su contra.

Lo mismo ocurrió con Michael Ewing, el otro demandante, quien declaró que cuando notificó sobre el abuso que cometió en su contra un alto miembro de la organización de testigos de Jehová, fue excomulgado junto a su abusador por “practicar la homosexualidad”.

Irwin Zalkin, abogado de los demandantes, recalcó que esta actitud demuestra que los líderes de esa religión están más preocupados de mantener el nombre de su marca que de proteger a quienes integran esa comunidad.

Hasta el momento se han presentado más de 20 demandas en Estados Unidos contra los testigos de Jehová, en nombre de los sobrevivientes de abuso infantil.

Por Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado