Se alarga el tic-tac opositor: Hoy no cae, mañana sí

Tic-tac, tic-tac. Cierto sector de la oposición venezolana se aprovecha de la desesperación de muchos de sus seguidores y fija fechas, una y otra vez, para -¡por fin!- desalojar del poder al presidente Maduro y concretar así su más reciente promesa: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

Esa constante del “Día D” antichavista ha sido reciclada por años en Venezuela para estimular un vanguardismo ebullicioso que solo ha conseguido indicadores mortales, de heridos, pérdidas multimillonarias y al final frustración.

De los tiempos de Chávez, los conteos más recordados son el reloj en la Plaza Altamira (2002), los informes cada atardecer durante el sabotaje petrolero (2002) y el periodista Noé Pernía en Globovisión recordando cada noche cuántos días llevaba RCTV fuera del aire (2006).

Varios lustros después –en tiempos de Nicolás Maduro- el conteo se estrenó con las marchas diarias durante La Salida (2014). Más tarde, las violentísimas guarimbas durante 2017 que prometieron Hora 0 y Marcha Sin Retorno.

En ambos casos, la dirigencia opositora contaba con entusiasmo los días… y los muertos.

El reload de esta operación psicológica muy propia del inmediatismo político es el nuevo Tic Tac (emulando el sonido del péndulo del reloj) viralizado en las redes sociales por el exótico actor venezolano, Franklin Virgüez.

Reloj no marques las horas

El diputado Juan Guaidó se autojuramentó como Jefe de Estado en un acto no contemplado por la Constitución. Esta medida y el apoyo frontal de EE.UU. amenazando con todas las opciones para lograr la “transición” hizo que la mayoría de la oposición abstencionista venezolana reviviera sus esperanzas de llegar a Miraflores luego de permanecer por meses atomizada y sin rumbo.

12 de enero de 2019: Un grupo de diputados opositores, liderados por Guaidó, organizaron un Cabildo Abierto e invitaron a sus seguidores para emular el Cabildo de Caracas del 19 de abril de 1810 (cuando se logró la salida del capitán general Vicente de Emparan). Ese día no pasó nada.

23 de enero 2019: Ante una multitud en el Este de Caracas, Guaidó juró “asumir formalmente las competencias del Ejecutivo Nacional como presidente encargado de Venezuela”. Nuevamente aseguró que lograría pronto el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres. El reconocimiento de 11 de los 14 países del llamado Grupo de Lima a la autoproclamación generó una nueva expectativa que inundó las altisonantes redes sociales.

Unos días después el antichavismo llamó a múltiples concentraciones en toda Venezuela. Ahora la cosa sería el…

12 de febrero: “La ayuda humanitaria va a entrar sí o sí a Venezuela porque el usurpador va a tener que irse sí o sí de Venezuela”, aseguró Juan Guidó. La nueva fecha para la irrupción “democrática” se pospuso hasta el…

23 de febrero: Mucha expectativa generó el ingreso unilateral de la “ayuda humanitaria”. El concierto Venezuela Aid Live, celebrado el día anterior, ya había calentado la mediática mundial y preparado toda la parafernalia de transmisión. Sin embargo, a pesar de la violencia en la zona fronteriza, el antichavismo no consiguió su objetivo y una vez más dejaron a sus seguidores con un amargo sabor a derrota.

28 de febrero: Otra vez, la esperanza venía desde afuera. El Consejo de Seguridad de la ONU discutió la crisis en Venezuela pero no consiguió aprobar la resolución de EE.UU. a favor de la intervención.

Eso, para los muy optimistas, deja la intervención extranjera en stand by y a Maduro y su gabinete en Miraflores. Pero si algo sabemos, es que la intervención estadounidense está en marcha.

In EE.UU. we trust

Como los viejos métodos efectistas no resultaron (movilizaciones masivas y permanentes o pronunciamiento militares), ni existe una hoja de ruta política (se niegan al diálogo) ahora toda “la esperanza” de la oposición criolla recae en una operación militar encabezada por EE.UU. del tipo Libia o Irak. Otros piensan en Honduras o Panamá.

Mientras tanto, algunos se aprovechan de la frustración para obtener ganancias. Y no solo los políticos pedigüeños que lucran con la crisis interna sino de otros “emprendedores” como el trío de venezolanos que desarrollaron una aplicación que te avisará, con una super alarma, “cuando caiga Maduro”.

“Tic Tac Maduro está disponible solo en Android. Apple la rechazó por considerla inútil”, según escribió uno de sus creadores en Twitter.

Por Edgard Ramírez Ramírez/Supuesto Negado