Venezolanos entran coleados a Netflix y Spotify

En Venezuela acceder a ciertos servicios que en otros países son moneda corriente es más complicado, pero no imposible. Con un control de cambio vigente desde hace 16 años, comprar contenido directamente a plataformas como Netflix o Spotify no es posible, pero sí hay terceros que te prestan el servicio o panas que te comparten su acceso.

En el caso de Netflix, una plataforma estadounidense online de contenido fílmico bajo demanda, se necesita la app en el dispositivo o “pantalla” donde desees usarlo, y este se baja fácilmente desde las tiendas en línea. El problema ahora es tener un usuario, que es lo que cuesta.

La forma más sencilla y sin costo es que un amigo que tenga un usuario te lo comparta. Si le sobra una pantalla, genial, pues podrán verlo juntos, pero si no le sobra, tendrás que negociar las horas de visualización.

Ahora, si nadie tiene una cuenta, puedes pedirle a un amigo con tarjeta de crédito con acceso a divisas o una cuenta PayPal que compre el servicio, el más caro cuesta $11.9 al mes.

Con la crisis económica y la devaluación del bolívar, muchas empresas del sector privado, sobre todo transnacionales, pagan a sus empleados en dólares, generalmente a través de PayPal.

Pero como todo esto pareciera un cuento de hadas, vayamos a la realidad. Hay particulares que te “venden” cuentas por un mes o más y te cobran en bolívares, y por adelantado.

Instagram, Facebook, Mercado Libre y OLX son las plataformas más usadas por estos “piratas”, que, por cierto, violan abiertamente las normas de Netflix al tercerizar los accesos.

Supuesto Negado conversó con tres usuarios que se ofertan, dos con números nacionales y uno con prefijo numérico de Estados Unidos. Las diferencias de precios son abismales.

Empecemos por los que están en Estados Unidos, estos son los más careros. Ofrecen un plan mensual de dos pantallas full HD por Bs.S. 13.290 y uno de seis meses, para cuatro pantallas por Bs.S. 50.950.

Aceptan transferencias desde cualquier banco pero, preferiblemente: Banesco, Provincial o BNC. El proceso de activación dura entre 20 o 30 minutos para la creación del registro y advierten que solicitarán datos para la creación del usuario. Incluyen “soporte técnico garantizado”.

Las otras dos opciones son más económicas, y van desde los 3 mil bolívares a los 5 mil 500, sin embargo, llama la atención que solo es por un mes.

Caso Spotify

Spotify es una app de música en línea que permite la descarga de las piezas para escucharlas offline. Pero, a diferencia del Netflix, este servicio no puede ser descargado desde Google Play, ni de su sitio en Internet, simplemente, cuando intentas acceder reconoce el IP de Venezuela y no te lo permite (¿y qué dirán ahora los que dicen que no hay bloqueo y “bloqueítos” contra Venezuela?).

Sin embargo, quienes negocian vendiendo suscripciones pagaderas en bolívares, también te solucionan esto, pues luego que pagues, ellos se encargarán de crear tu usuario, que es intransferible y único y mandarte los enlaces de descarga.

Y ¿cuánto cuesta?

Otra vez nos fuimos a las siempre útiles redes sociales, que desde un tiempo para acá se han convertido en caminos para “agilizar” trámites o para saltarse las regulaciones.

En Instagram conseguimos a un venezolano que se especializa en Spotify y que no teme en dejar su número de WhatsApp. Su respuesta fue predeterminada, sin mucha pompa, nos colocó el tarifario: 7 mil 500 por tres meses y 25 mil por un año.

Seas amante de Netflix o de Spotify, lo cierto es que, si no dependes de un quince y último, podrías darte el lujo de usarlos. Opciones hay, y muchas, el problema es la plata, pero como dice el dicho “a río revuelto, ganancia de pescadores”, y estos “marinos” se están llevando el pez gordo a costilla del control cambiario.

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Por Maya Monasterios / Supuesto Negado