No veo voluntad política para colocar al diálogo como agenda prioritaria

Javier Biardeau considera la actual situación política como estancamiento destructivo: “No veo que exista una voluntad política para colocar al diálogo y la negociación como la agenda prioritaria.

“El principal obstáculo que tiene en este momento el diálogo y la negociación es su credibilidad”,asegura, el profesor universitario, miembro de la Plataforma en Defensa de la Constitución e impulsor de la Alianza por elReferendo Consultivo (integrado por varios partidos y movimientos políticos).

Explicó a Supuesto Negado que durante las reuniones de acercamiento la metodología en Noruega será pendulante, es decir, los facilitadores que están en el proceso de negociación y diálogo se reúnen por separado con los enviados por ambas partes -gobierno y oposición-.

¿Hay voluntad de diálogo?

Honestamente, en estas partes que están allí sentadas es una negociación de carácter táctico.

No veo que exista una voluntad política para colocar al diálogo y la negociación como la agenda prioritaria para la resolución del conflicto en este momento en Venezuela.

Eso te lo digo por el fracaso de los intentos de diálogo anteriores -en 2016 y 2017- y por la propia declaración del documento aprobado en el senado de EE. UU donde aseguran que el gobierno de Nicolás Maduro -ellos lo califican de régimen- participa en negociaciones de una manera que no es creíble para obtener resultados confiables.

En este momento se está discutiendo precisamente un proyecto llamado la Ley Verdad -que fue aprobado en el Senado y debe pasar ahora por ambas cámaras de EE. UU- en donde hay una frase que se repite constantemente para calificar los procesos de negociación anteriores: “No participó de manera creíble en el proceso de negociación”. Es de alguna manera una especie de marca que se utilizará para desacreditar los procesos de diálogo.

El principal obstáculo que tiene en este momento el diálogo y la negociación es su credibilidad.

Dentro del chavismo hay corrientes y partidos más allá del PSUV ¿Son escuchadas estas voces y tienen alguna incidencia en la toma de decisiones?

Honestamente, viendo cuál ha sido el desarrollo del debate que se da en el interior del PSUV para la rectificación de las políticas y sobre la situación del Gran Polo Patriótico yo desearía que se tomara en cuenta el mayor número de opiniones en factores que han apoyado el chavismo históricamente.

En este momento solo se está escuchando a la propia dirección del PSUV.

No veo que haya una apertura efectivamente hacia voces distintas a las que participan en la estructura del PSUV para facilitar una ruta de negociación y de solución electoral y pacífica para el conflicto interno venezolano.

También en la oposición hay un círculo de poder que toma decisiones sin consultar a los partidos aliados y sus militantes. Parece que ambos bandos de la contienda política local están divorciados de las exigencias de la gente en la calle.

Si, en ambos lugares existe ese divorcio. De hecho dentro de la oposición hay un sector donde ciertos actores que participaron en la MUD directamente están siendo excluidos porque plantean como agenda prioritaria no el seguimiento al mantra de Guaidó: Cese a la usurpación, gobierno de emergencia y elecciones libres, sino que voltean completamente ese mantra y dicen que la lucha fundamentalmente en este momento debe estar centrada en condiciones electorales, en el CNE y las elecciones y no creen en el estatuto de la transición.

Estos grupos están siendo aplanados por el polo dominante en la oposición que está representado fundamentalmente por Guaidó y por el apoyo del secretario general de la OEA, Luis Almagro, y los EE. UU.

En ese grupo relegado puedes escuchar a Claudio Fermín, Enrique Ochoa Antich, Timoteo Zambrano, Avanzada Progresista pero en la dirección de la oposición está Guaidó, Leopoldo López, Voluntad Popular y los sectores -si se quiere- más radicales de la oposición venezolana.

En ambos sectores esta discusión sobre una solución política, soberana, constitucional, electoral y pacífica para el problema del país está en un estancamiento destructivo, tal y como lo hemos llamado en la Plataforma (en defensa de la Constitución).

Ese estancamiento hace que no existan escenarios electorales a corto plazo que sean asumidos y reconocidos por ambas partes.

¿Podría darse una acción bélica contra Venezuela?

Sí, pero no sabemos la dimensión, ni la escala que pueda tener.

Si es una operación militar de carácter no convencional -que no se trate de una invasión armada como se conoce- y por los vientos que soplan, sería la última jugada después de un proceso de los escalamientos de las sanciones económicas e individuales que es lo que se tiene anunciado.

Esto va a tener efectos desastrosos para la economía venezolana. Si uno analiza los documentos para EE. UU todas las opciones parecen estar sobre la mesa.

Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado