Visita de supuestos militares rusos y chinos a Venezuela levanta polvo

Una serie de fotos encendieron las alarmas hace menos de una semana. Tres oficiales del ejército Chino junto a uno venezolano posaban para una cámara, quienes compartían esa imagen aseguraban que se trataba de un grupo de asesores chinos que se encontraban en la isla de Margarita.

Otras gráficas mostraban una larga fila de camiones transitando por una carretera nacional, cuyo contenido verde militar -supuestamente de procedencia rusa- despertó la curiosidad hasta del más incrédulo.

Las fotografías, acompañadas por el nada discreto aterrizaje de dos aviones rusos repletos de ciudadanos de este país, sirvieron de carne de cañón para que los medios comenzaran con la especulación y el Gobierno de Estados Unidos pusiera en marcha una estrategia de intimidación: fuerzas militares pertenecientes a estas potencias no debían estar en Venezuela.

Lo cierto es que hasta el momento las autoridades chinas aseguran que las informaciones difundidas sobre una posible presencia de su personal en territorio venezolano son completamente falsas.

En declaraciones recientes, el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Geng Shuang, recordó que ese país respeta la independencia del Gobierno de Venezuela en sus decisiones internas y destacó además que no se inmiscuirán bajo ninguna circunstancia en las políticas de la nación caribeña.

Por su parte Rusia, que de acuerdo con algunos analistas pretende mostrar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que tiene poder en la región, señala que sus oficiales se encuentran en Venezuela con la intención de ejecutar labores de mantenimiento a los equipos adquiridos por el país latinoamericano durante las últimas dos décadas.

“Hemos explicado qué están haciendo nuestros militares en Venezuela. Trabajan allí de manera absolutamente legítima y efectúan el mantenimiento de equipos suministrados previamente bajo un acuerdo intergubernamental que fue ratificado por el parlamento venezolano y cumple totalmente con la Constitución de Venezuela”, señaló el canciller Serguei Lavrov en un programa de la cadena de televisión Rossiya. 1

Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tomado esto como una provocación y no ha tardado en exigir a Rusia que retire a todo su personal de Venezuela, recordando una vez más que todas las opciones diseñadas para la situación del país caribeño se encuentran sobre la mesa.

Al respecto, el canciller Jorge Arreaza ha señalado que las exigencias del Gobierno de Trump son hipócritas y absurdas, considerando que destina más de 700 millones de dólares anuales al mantenimiento de bases militares propias en suelo extranjero.

Por otra parte, una referencia hecha por el primer mandatario venezolano a la llegada de ayuda humanitaria proveniente de China (coincidiendo con la ola de rumores sobre la intervención de militares asiáticos en los asuntos internos del país) habría terminado de confundir a la comunidad internacional que se encuentra a la expectativa ante los sucesos ocurridos en Venezuela luego del pasado 23 de enero.

Sobre el texto publicado por el jefe de Estado en su red social, muchos analistas aseguran que Maduro utilizaba el término “ayuda humanitaria” de forma sarcástica, ya que los insumos que arribaron al país habrían sido previamente negociados y pagados por el Gobierno de Venezuela.

Por Andreina Ramos Ginés/ Supuesto Negado