WeChat: otro portento tecnológico chino que busca desafiar a WhatsApp

No es solo en 5G y tecnología aeroespacial. En redes sociales y en mensajería instantánea China también le está roncando en la cueva a Estados Unidos.

WeChat es la aplicación china líder en interacción de usuarios que ya es tercera en alcance global y que por diversas razones se encamina a destronar a WhatsApp como la más usada en dispositivos móviles de todo el mundo.

Y no solo las razones del aumento de su alcance son múltiples. También son múltiples los ataques que ya ha comenzado a recibir por parte de Occidente para frenar su crecimiento en los mercados fuera de China.

La aplicación es onminopresente en su país de origen. Además de usarse para intercambiar mensajes, también trabaja como método de pago, como red social, como motor de búsqueda para bienes y servicios, como proveedor de noticias y hasta como aplicación para cuadrar citas románticas. Es como tener Twitter, Facebook, Google Maps, Tinder y Apple Pay en un solo ícono dentro del escritorio.

De hecho, con más de dos mil millones de usuarios activos mensuales es la tercera red social con más inscritos en el mundo, superada solo por Facebook y YouTube, y seguida por Instagram, según datos de Statista.

En China llámame Weixin

WeChat existe desde 2010, cuando comenzó como un proyecto del gigante tecnológico chino Tencent. La versión original fue creada por Zhang Xiaoliong y llamada “Weixin” por Ma Huateng, el director ejecutivo de la compañía. En 2011 se puso a disposición de los usuarios.

En el 2012, cuando el número de descargas alcanzó los cien millones, Weixin tomó el nombre de WeChat con miras a ir al mercado internacional. En su país de origen siguió llamándose de la forma original.

Hoy está disponible para Android, iPhone, BlackBerry, Windows Phone, las plataformas Symbian, y también se puede descargar en PC, con más de diez idiomas para seleccionar.

Aunque aún WhatsApp sea líder a nivel internacional, WeChat ofrece muchas posibilidades adicionales a la mensajería, e incluso dentro de este servicio, que dejan muy atrás a la aplicación norteamericana.

Por ejemplo, se pueden realizar videollamadas grupales con hasta nueve participantes, hay todo un catálogo de minijuegos para usarlos dentro de la aplicación, se pueden seguir cuentas oficiales, cuenta con una galería nativa de calcomanías, el límite de los grupos es de quinientos usuarios y posee su propia plataforma de pagos.

Otro espía más

WeChat es una aplicación amiga del Gobierno chino, y ya Occidente (es decir, Europa y Estados Unidos) comenzaron a acusar a la herramienta de problemática con el tema de la seguridad y de ser espía del Gobierno asiático.

Estos señalamientos se hacen a pesar de que WeChat cuenta con la certificación TRUSTe, y de hecho es la única app de mensajería instantánea certificada por esta empresa norteamericana especializada en el control de privacidad y seguridad tecnológica.

Incluso Amnistía Internacional, en 2016, emitió un informe en el cual valoró negativamente a WeChat y le dio un 0 sobre 100 en cifrado de las comunicaciones. “No solo no cumplió adecuadamente con ninguno de los criterios [de privacidad], sino que fue la única compañía que no ha declarado públicamente que no otorgará solicitudes gubernamentales para acceder a mensajes cifrados mediante la construcción de una ‘puerta trasera’”, señaló AI en el texto.

Medios de comunicación internacionales también se han dado a la tarea de atacar la aplicación. Los británicos de BBC, por ejemplo, publicaron una nota el 9 de junio acusando a WeChat de poco fiable y de espiar a sus usuarios.

“Es un arma de control social cada vez más poderosa para el Gobierno chino”, dice el artículo firmado por Stephen McDonell y fechado en Pekín, en donde denuncia que su cuenta fue bloqueada por publicar fotografías del acto por la masacre de Tianammen y que para recuperarla la aplicación le pidió reconocer su rostro y su voz.

“Tuve que pasar por unos pasos tan inquietantemente orwellianos que muchas personas han cuestionado mi voluntad de usarla de nuevo”, relató el reportero, quien no cuestionó en su nota que la contraparte de WeChat, WhatsApp, es propiedad de Facebook, una compañía convicta y confesa de compartir la información de sus cuentas con empresas y Gobiernos.

“Además de ser espeluznante, es posible imaginar el uso potencial de este tipo de datos. No caben dudas de que ahora integro una lista de personas sospechosas, que se encuentra en manos de la bondad de quién sabe qué agencias gubernamentales chinas”, consideró McDonell.

La revista Fortune es otro medio que recientemente publicó un trabajo sobre el tema de la privacidad de WeChat. Una nota publicada este mes dice que la app, por muy chévere que sea, tiene su “lado oscuro”, que es justamente el acceso ilimitado a la plataforma que supuestamente tiene el Gobierno chino.

Sin embargo, las acusaciones sobre espionaje alrededor de WeChat han quedado en lo mismo que las hechas a Huawei por el mismo tema. Ninguna prueba y mucha retórica.

Esto contestó Tencent cuando AI lo increpó: “WeChat no utilizará ningún contenido de los chats de los usuarios para el análisis de ‘big data’. Debido al modelo técnico de WeChat que no almacena o analiza chats de usuarios, el rumor de que estamos viendo tu WeChat todos los días es un puro malentendido”.

Por Rosa Raydán / Supuesto Negado