William Izarra: “No creo que Colombia se atreva a encabezar una incursión en Venezuela”

Las demostraciones de preparación, disciplina y mística que ha dado la Fuerza Armada Nacional Bolivariana han surtido un efecto disuasivo en las élites gobernantes colombianas respecto a los planes ya diseñados para agredir a Venezuela, a la cabeza de una fuerza multinacional. Tal es la apreciación del oficial retirado, analista militar, profesor universitario y militante político William Izarra.

En entrevista exclusiva para Supuesto Negado, Izarra aseguró que una parte de la disuasión corre por cuenta de los modernos sistemas de armas que posee Venezuela, gracias a sus alianzas con China y Rusia en el campo militar.

¿Cómo se encuentra la capacidad operativa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para enfrentar una agresión militar desde Colombia?

Puedo señalar, con base en lo que hemos observado por la ejecución de los ejercicios militares en la frontera, que se demuestra y comprueba que la capacidad operativa de la FANB es de una superioridad muy significativa para derrotar a cualquier agresor que proceda de una fuerza multinacional liderada por Colombia. Tenemos que considerar, además de los ejercicios transmitidos y vistos por los medios de comunicación que constatan la elevada capacitación tecnológica y humana de la FANB, que esta ha logrado consolidar otros factores que incrementan sus condiciones para ejecutar una confrontación militar que rechace y someta al adversario. En primer lugar, se han incrementado los sistemas de armas convencionales de última generación, de procedencia rusa y china, en todos los componentes de la FANB. Esto le permite a nuestras FANB posesionarse como fuerza militar no nuclear a la altura de las de EE.UU. y la OTAN; en segundo término, ha surgido una Milicia Nacional Bolivariana que, además de contar al día de hoy con 2 millones 800 mil milicianos (cada miliciano un fusil), es un componente de elevado espíritu de cuerpo que incide en una moral sustentada en la ideología bolivariana (libertadora, de héroes y de sangre mestiza imbatible) y la energía transformadora hacia un nuevo modo de vida; en tercer lugar, se ha ampliado exponencialmente el dominio tecnológico de todos los sistemas de armas por parte de los efectivos de la FANB; en cuarto lugar, se posee una nueva doctrina de empleo de la FANB, basada en la unión cívico-militar, lo que hace que el binomio FANB-Pueblo fusione su poderío para operar como un solo ser, individuo o componente; y como quinto factor, ha crecido el nivel académico y preparación intelectual de los efectivos militares, cuyas relaciones internacionales, vínculos técnicos y conocimientos especializados logrados con países como China, Rusia, Irán (además de los que se traen como herencia cultural desde años atrás con los países europeos, EE.UU. y latinoamericanos), le permiten a la FANB de hoy, revolucionaria, bolivariana y chavista, equipararse con las fuerzas militares convencionales de los países más avanzados del mundo. Estos factores, puestos de manifiesto en los ejercicios actuales en la frontera, colocan a la FANB en condiciones de supremacía para repeler y batir a fuerzas intrusas (colombianas, multinacionales, de EE.UU. y OTAN) que pretendan posesionarse del territorio nacional.

¿Cree que la estrategia agresora podría ser la acción de una fuerza conjunta? En tal caso, ¿cuáles podrían ser las estrategias de respuesta de Venezuela?

Indudablemente que de ocurrir un ataque procedente de Colombia, sería la acción táctica (operaciones de confrontación directa) de una fuerza multinacional que dirigiría Colombia por mandato de EE.UU., contenido en el plan de ataque que ha elaborado el Comando Sur. Aunque en lo personal descarto que se ponga en ejecución una operación táctica de ataque contra Venezuela, cuando se ha demostrado el efecto disuasivo que ha causado en sus adversarios la preparación militar de la FANB, en conjunto con su milicia y el pueblo rebelde. Por eso no creo que ocurra la incursión. Por otro lado, la estrategia (impedir que los adversarios de Venezuela ejecuten ataques militares para liquidar a la Revolución Bolivariana) del Gobierno venezolano está activada con dos elementos que la componen. El primero es el poderío militar (FANB, milicia y binomio Cívico-Militar), y el segundo es la diplomacia.

Experiencias históricas

Izarra refirió dos acontecimientos históricos que, a su juicio, marcan la pauta de una hipotética confrontación militar entre Colombia y Venezuela. “El primero fue el conflicto de Los Monjes en 1952, cuya respuesta categórica y aplastante de Marcos Pérez Jiménez hizo retroceder al Gobierno colombiano en su intención de apropiarse de ese archipiélago. El segundo caso fue el de la Corbeta Caldas el 9 de agosto de 1987, una operación premeditada al entrar en aguas jurisdiccionales venezolanas para definir a favor de Colombia la tesis de la línea media en la delimitación de áreas marinas y submarinas del Golfo de Venezuela. Ambos sucesos, no alcanzaron sus objetivos. Por el contrario, las respuestas firmes y de demostración de poder de fuego de las fuerzas militares de Venezuela, lograron rechazar las acciones colombianas que pretendían apropiarse de espacios territoriales específicos. Si proyectamos estos actos fallidos al momento de amenazas de hoy, podemos pronosticar una derrota contundente para Colombia o para los componentes de fuerzas multinacionales que intenten involucrarse”.

El entrevistado también quiso referirse a una experiencia relacionada con la educación militar. “Desde los años setenta y ochenta, el contenido programático de los cursos militares de carácter táctico (teniente y capitán) y de estado mayor, (mayor y teniente coronel) incorporaban en el currículo ejercicios de acción doble, se estudiaban las distintas hipótesis de guerra elaboradas con base en la realidad de esos años (estimo que hoy se siguen estudiando estas hipótesis). Al respecto, puedo decir, de acuerdo a mi experiencia personal, que en ambos cursos, en los juegos de guerra activando la hipótesis con Colombia, Venezuela siempre la derrotaba aún teniendo un Orden de Batalla que favorecía en términos cuantitativos al país rival”.

Labor diplomática

Izarra valoró también el aporte que ha hecho la diplomacia en el actual contexto. “La actividad diplomática ha logrado atenuar la agresividad que el mundo occidental ha colocado como matriz internacional en la opinión mundial. Por vía de la diplomacia se ha conseguido contener algunos actos desestabilizadores que buscan aniquilar a la Revolución Bolivariana. La diplomacia ha permitido que todo el mundo conozca las realidades del imperio de EE.UU. en sus actos permanentes de violación al derecho internacional. No obstante, la diplomacia, actuando como factor de contención y preservación de la Revolución Bolivariana, no ha podido impedir el bloqueo emanado del Gobierno de Trump. Sigue en la lucha, igual que el pueblo rebelde de la Revolución. Esto ha sido así en estos 20 años de Revolución Bolivariana, en proceso de construcción, pero ahora, ante la situación prebélica que ha generado el Gobierno de Colombia y con más experiencia mundial en esta área, considero que la diplomacia activará mecanismos para crear situaciones que armonicen y equilibren la postura guerrerista que propician desde EE.UU. y ejecutan desde Colombia”.

¿Podría un conflicto en la frontera colombo-venezolana desatar un enfrentamiento de mayor escala, entre potencias nucleares?

No creo que de llegarse a dar la escalada de un probable conflicto en la frontera, sea desencadenante de un enfrentamiento nuclear entre los países que disponen de este armamento. Lo que sí va a incrementarse, ocurra un ataque directo o no, es el terrorismo, las acciones del paramilitarismo (tesis del despertar de las células dormidas), sicariatos y focos desestabilizadores rurales y urbanos. Todo bajo un método compartimentado tácticamente, pero que responde a una sola estrategia diseñada por EE.UU. y ejecutada por Colombia, a fin de tumbar al presidente Maduro, aniquilar a la Revolución Bolivariana y acabar con el chavismo. Esto, por supuesto, corresponde al plan de las fuerzas contrarrevolucionarias; pero, resulta que en este escenario de guerra de nueva generación hay otro actor que es la Revolución y que también tiene sus planes tácticos y estratégicos, que hasta ahora han dado resultado para someter y neutralizar a los oponentes.

Por Clodovaldo Hernández/ Supuesto Negado