El Zabayar: “Sobre los posibles acuerdos hay dos opciones: elecciones parciales o generales”

A propósito del estira y encoge de Alemania con el diputado Juan Guaidó, y los dichos del ministro de Gran Bretaña sobre el gabinete del Trump, el exdiputado Adel El Zabayar, conversó con Supuesto Negado sobre el giro que parece dar Europa a su relación con el Gobierno de Maduro.

Aunque pasó a retiro luego de 15 años como parlamentario, Adel El Zabayar, −quien también es presidente de la Federación de Asociaciones y Entidades Árabes de Venezuela− se mantiene muy activo políticamente a través de las redes sociales y sus reflexiones siguen dando luces sobre los temas actuales de la política local y mundial.

Usted aseguró que Europa está acelerando su retoma de relaciones normales con el Gobierno constitucional de Venezuela. ¿Por qué considera esto?

Recordemos que la mayoría de países europeos −en un primer momento− cerraron filas en torno a la propuesta del diputado Juan Guaidó y avalaron su “presidencia”, mientras se desconocía al Gobierno de Nicolás Maduro.

Esto cayó muy mal en el seno del pueblo europeo, pues develó una dirigencia que puertas adentro clama por la democracia, pero en contraposición reconoce a una persona que se autoproclamó presidente con la anuencia de Estados Unidos (EE.UU).

Ahora Alemania da formalmente un paso atrás y el resto de países, más sigilosamente, hacen lo mismo.

Aparentemente hay acuerdos −reuniones cerradas− que dejaron fuera a EE.UU. y sus aliados. Dentro de ellos a la Unión Europea (UE) y entonces los deja como tontos útiles y humillados.

Pero además de las reuniones que llevaron a instalar la mesa denegociación en Noruega, ahora hay otras conversaciones entre EE.UU. y Rusia sobre la crisis venezolana…

Europa tiene bastante preocupación entre las relaciones secretas que se desarrollan entre Rusia y EE.UU., a propósito del tema Venezuela, porque temen que se queden por fuera del juego.

A través de Rusia se busca normalizar las relaciones con Venezuela y trabajar nuevamente con el Gobierno presente. En la búsqueda de una solución en la mesa de diálogo lo más probable es que se llegue a un acuerdo.

Además, los encuentros que han tenido Rusia y EE.UU. −a través del secretario de Estado, Mike Pompeo, y el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov− cayeron muy mal en el seno de la UE porque deja claro el distanciamiento que ha tenido la Casa Blanca con los representantes de Guaidó.

¿Qué evidencia ese distanciamiento al que se refiere?

Principalmente el lenguaje que vienen manejando los voceros estadounidenses.

Por ejemplo, las palabras de Pompeo asegurando que si hay elecciones en Venezuela “se lanzarán más de 40 candidatos de oposición buscando la presidencia”. Ese es un claro mensaje de la división que hay en las filas de la derecha.

Además, se refirió al “esfuerzo diabólico” por mantener unida a la oposición venezolana.  Ese lenguaje precisamente viene por las reuniones que han tenido con la parte rusa.

¿Existe también un distanciamiento entre la UE y EE.UU?

Las palabras del embajador de Gran Bretaña en EE.UU. señalando al gabinete del presidente Donald Trump de torpe y otros epítetos −con el apoyo de Teresa May− es una prueba.

Ahora no es solo Alemania, sino también otro socio importante como Gran Bretaña quien deja claro el cansancio que existe por las acciones unilaterales de EE.UU. y su desprecio a los aliados.

En este momento hay un conflicto abierto con Irán que pone en riesgo la economía de Europa y esto suma más propósitos para la Unión Europea de empezar a fijar posición independiente a la política estadounidense.

Si se llega a radicalizar la situación entre Washington y Teherán, este último puede cerrar el envío de petróleo a Europa y paralizar más del 50% de la industria (y casi el 70% de la japonesa) a menos que logren en tiempo récord −y es muy difícil− conseguir fuentes alternativas al petróleo que sale del Golfo Pérsico.

Sin embargo, no sería extraño que de superarse la crisis de EE.UU. con Irán −y luego de haber saqueado a Arabia Saudita− este resulte ser el próximo aliado ya que es la mayor potencia en la región.

El futuro próximo

Adel El Zabayar hace una pausa antes de contestar sobre su apreciación de la mesa de diálogo entre el Gobierno y la oposición (que en esta oportunidad se mudó a Barbados).

Considero que la visita sorpresiva de Trump a Corea del Norte −el elemento más radical para la casa Blanca− demostró que hasta el caso de Irán podría tener solución. Es muy liviano en comparación con las relaciones de EE.UU. con Kim Jong-un.

Digo esto porque, si Trump lanzó una visita sorpresiva, igual relación podría tener con Irán o Venezuela.

Sin embargo, específicamente sobre los posibles acuerdos considero que hay dos opciones: elecciones parciales o generales.

Lo que parece tener más presencia es que sean parciales, próximas y con un nuevo CNE, tal y como lo exige una de las partes.

Por otro lado, si se trata de elecciones generales serán para el próximo año o dentro de dos años.

Es decir, al cumplir el presidente Nicolás Maduro la mitad de su mandato en vez de recoger firmas para su revocación o ratificación se fijarán electoralmente mediante el acuerdo.

Por Edgard Ramírez/ Supuesto Negado